Hacer un paseo o participar en un city tour, para las obaachan y los ojiichan del Centro Recreacional Ryoichi Jinnai renace la felicidad. Esta semana, la visita es a la Granja Villa Norte, Comas. Cada día, las personas de la tercera edad, en la puerta de su casa esperan con entusiasmo la movilidad que los llevará a la excursión.
Los más jóvenes, es decir los usuarios de la segunda edad, menores de 75 años, se movilizan desde el Centro Cultural Peruano Japonés en un cómodo ómnibus, que es la primera movilidad que tiene que llegar al punto de paseo, porque Rosa Nakamatsu, directora de Jinnai Center, así como las voluntarias Shiawase y una enfermera les dan la bienvenida a los koreisha; para un desplazamiento con mayor seguridad lo hacen en silla de ruedas.
Por día participaban más de 110 usuarios y a la semana es un promedio de 600 concurrentes.
Granja Villa Norte prácticamente para obaachan y los ojiichan es la primera vez, es más conocida Granja Villa Sur, Chorrillos.
La llegada a la Granja Villa fue a las 11:00 a.m., los usuarios se ubicaron en un ambiente amplio, cómodo y acogedor. Se dieron tiempo para disfrutar la cálida amistad, conversando de la familia, de los hijos, de los nietos, y bisnietos; así como para evocar el lugar donde vivieron cuando eran jóvenes.
Al mediodía les sirvieron un reconfortante almuerzo. Para refrescar la calurosa tarde se compraron una variedad de helados. Después de un breve descanso, iniciaron el recorrido por la zona ecológica. Los cerdos bebés y los conejitos les inspiró la ternura, y hasta colaboraron económicamente para darles biberones con leche. Cerdos gigantes, que normalmente no son conocidos en Lima, fue la sorpresa por el inmenso tamaño.
Creció la admiración al acercarse a las alpacas. Cada obaachan y ojiichan puso un sol para darles de comer a los más hermosos camélidos sudamericanos.
Al momento de descansar cantaron inolvidables temas en japonés dirigidas por las voluntarias. El retorno fue a las 3:00 p.m.