Por Miguel Ángel Villanueva
Nos contactamos con Kaoru Morioka la tarde del lunes, mientras realizaba una visita a la Huaca Pucllana.
Horas antes, el deportista había visitado el centro de Lima junto a un equipo japonés de producción, comandado por Masanori Mouri, que lo filmaba y acompañaba durante su estadía para desarrollar un reportaje sobre su vida.
Continuando con la entrevista que Perú Shimpo le realizó al destacado futbolista, en esta segunda parte nos brindó sus impresiones respecto al futsal peruano y por qué no se quedó como parte de nuestra selección. Asimismo, nos contó sobre sus experiencias en el Mundial de Futsal del 2012.
Cuando formaste parte de la selección de futsal peruana, ¿por qué no se tuvo la inteligencia de retenerte?
Estuve concentrado con la selección peruana de futsal, pero me retiré por problemas de disciplina y organización. Los jugadores lamentablemente en Perú no son profesionales, pero necesitan también una ayuda por parte de la Federación para entrenar en mejores condiciones.
Una selección tiene que entrenar en un campo apropiado para el futbol sala. Ello al margen de una buena alimentación. La federación tiene que dar una ayuda, pero aquí en el Perú no la tienen.
Pienso que el fútbol sala es importante, inclusive para los niños, quienes quieren jugar fútbol en un futuro, el futbol sala es primordial.
Los jugadores más grandes del mundo, todos ellos practicaron el futsal de pequeños. Es un deporte importante en el crecimiento del jugador, para tener una buena base. Es una disciplina. El fulbito es divertido, pero no tiene la disciplina del futbol sala, la técnica ni las tácticas.
Sería bonito que Perú le tome mucho más importancia a este deporte, ya que es una modalidad más completa, y ayuda para ser un mejor jugador.
¿A quién admiras?
Hay muchos, pero de los actuales admiro a Andrés Iniesta, y de los antiguos admiro a Romario. Y soy hincha de la selección peruana.
Y este año, a nivel personal, queremos campeonar con Nagoya.
¿Existen otros equipos que te pretenden?
En el último viaje a España que realizamos con la selección japonesa de futsal, hubo un par de equipos que me hablaron para pertenecer a sus filas, pero mi compromiso está hoy con Nagoya y también cuenta la familia, quienes están en Japón.
LA EXPERIENCIA DE UN MUNDIAL
¿Cómo calificarías tu experiencia en el Mundial de Futsal?
Una buena experiencia, un motivo más para seguir esta carrera.
Justo me sale la nacionalidad japonesa y pude jugar el último mundial del 2012, en el último partido contra Ucrania y que perdimos, quedamos tristes y los japoneses también. Pero este partido perdido me dio motivación para poder estar en un próximo mundial. Llegamos hasta octavos de final.
Envía unos saludos finales.
Estoy muy agradecido de estar aquí en Lima. Hay que tratar siempre de salir adelante, de poder dar ilusiones, no es imposible.
Tengo 34 años, pero tengo como meta el jugar otro Mundial de Futsal, es difícil pero quiero estar allí. Así que no se den por vencidos en sus ilusiones.
Mi madre está contenta por mi visita, pero quiere ver a sus nietos, no los conoce todavía, trataré de traerlos pronto.