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«Disciplina y puntualidad, eso debemos aprender de Japón»

Eso manifestó Kaoru Morioka, destacado jugador de futsal que estuvo de visita en Lima. Él conversó con Perú Shimpo y nos brindó algunos detalles de su vida. Kaoru paseó por nuestra ciudad acompañado de una productora japonesa que realizará un reportaje sobre su vida.

Kaoru ¿cómo encontraste ahora Lima?
La verdad que no he tenido muchas oportunidades de regresar por los descansos del equipo y otros compromisos. Pero esta vez pude venir al Perú, gracias unos amigos que me ayudaron. Lima está bastante cambiada, está mejor que la última vez que vine, moderna y más limpia, al salir del aeropuerto me di cuenta de ello.

Viniste desde España, cuéntanos un poco…
Con la selección japonesa de futsal fuimos a España para jugar en Segovia, Tudela, Navarra y Zaragoza. Jugamos partidos de exhibición. Fue bueno para mí ya que Japón nunca había ganado un partido de futsal en España. Estuvimos con el alcalde de Segovia y fue muy linda la experiencia. Inclusive me hicieron una entrevista por ser el único peruano-japonés, era mi primera vez en España.

En esta corta visita ¿qué hiciste en Lima?
Visité muchos lugares, me llené de alegría y a la vez tengo más curiosidad en la cultura peruana. Estuve en Perú hasta los 12 años y pude estudiar en el colegio, pero luego me fui a Japón. Ahora que veo nuestra cultura como peruanos, siento más ganas de estudiar y aprender sobre nuestra historia.

También estuve en AELU el último sábado donde jugué un partido de exhibición, me encontré con muchos amigos que no veía hace mucho. Los vi con buena salud y contentos. Por mi parte, si es posible, quisiera regresar pronto y estar nuevamente aquí en Lima

¿Qué tal el centro de Lima?
Perú no tiene nada que envidiarle a ningún país, he tenido la oportunidad de estar en Europa y Asia por el futsal, pero no tenemos nada que envidiarle a ninguna ciudad, Perú está mejorando bastante.

Tengo en mente venir con la familia. No he tenido la oportunidad de traerlos y quisiera enseñarle a mi familia la ciudad en donde crecí.

Cuéntanos sobre los seis campeonatos obtenido con Nagoya
Desde que comenzó la liga estamos invictos y hemos campeonado seis años, me siento muy contento porque cada año el nivel está mejorando y están reforzándose bien todos los equipos. Eso es un desafío, mantenernos como los primeros.

¿Qué puede aprender el peruano respecto al japonés?
La disciplina y puntualidad, es lo que más se diferencia entre un peruano y un japonés. A parte de eso, no tenemos nada que envidiarle a Japón; no creo que Perú tenga nada que envidiar, como Japón tampoco al Perú. Hay que aprender bastante sobre eso, para el país mismo, sobre todo en el deporte, eso pienso.

¿Qué sensación te deja esta visita a Lima?
Me deja mucha curiosidad para aprender y conocer más, vine por cinco días y me quedaron un poco corto. Siempre pienso en poder regresar con la familia y mostrarles el país, porque en Japón como en otras partes del mundo no se llega a mostrar lo mejor. Quisiera mostrarles que Perú es un lindo lugar. Sé de muchos japoneses que han visitado Perú y les ha encantado, sobretodo la comida.

Ahora que regreso a Japón me voy con una motivación grande de tener una buena temporada y empezar con el club. El 22 de abril empezamos la pre-temporada, el campeonato comienza en junio y en agosto estamos jugando la Copa Asia en Nagoya.

¿Qué recuerdos tuviste ahora que visitaste el barrio donde creciste?
Crecí en la cuadra 7 del jirón Tarapacá en Pueblo Libre, estuve hasta los 12 años, jugaba en la pista o contra otros barrios. Con la gente del barrio mi recuerdo está ligado con los adultos de quienes aprendí, jugadores grandes. Crecí en ese ambiente y lamentablemente ahora que regresé no conozco a la mayoría, no están quienes frecuentaban el barrio, estaba como en casa. Ahora la gente se ha mudado, sentí un poco de nostalgia de no tener aquel clima que tuve de niño.

¿Qué mensaje deseas dejarnos Kaoru?
Que no es tarde para comenzar algo, ni para concretar un proyecto. Yo comencé tarde a  jugar futsal. Aquí en Lima jugaba futbol, lo jugaba en la calle, pero cuando llegué a Japón paré de jugar porque no era costumbre hacerlo. Luego, a los 22 años empecé a jugarlo otra vez. Siempre fue mi sueño ser profesional. Comencé tarde, a los 21 años y no era algo serio. Recién a los 26 firmé un contrato profesional, ahora me dedico al futsal.

¿Qué proyecto tienes luego del futsal?
Seguir la carrera de entrenador o a lo mejor abrir una escuela de fútbol sala en Japón. Quisiera trabajar en el fútbol sala, es lo que me gusta y lo que sé, y puedo sacar algo bueno.

¿Te sientes más peruano o más japonés?
He sacado lo mejor de cada cultura, estoy eligiendo las cosas que puedan ayudarme, la disciplina del japonés y la picardía del peruano por ejemplo para jugar. Yo creo que las dos cosas. Mi familia y mis hijos son japoneses y aquí en Perú está mi mamá y demás familia, es algo que no puedo escoger.

Continuará mañana...