Miyuki Ikeho, directora del departamento de Cultura de la Asociación Peruano Japonesa, inauguró Musas III, exposición de Jumio Shimabukuro Obregón, un experimentado artista, que presenta en su tercera individual diferentes etapas de su evolución como pintor y muestra las diversas escuelas y corrientes pictóricas que influyeron en su estilo, desde la renacentista hasta el abstraccionismo, pasando por barroco, el impresionismo reflejado en los bodegones y el realismo mágico.
En la ceremonia inaugural, Jumio Shimabukuro dijo, ante todo, «quiero agradecer a Dios por compartir este grato momento con ustedes».
Su gratitud fue para la APJ, en la persona de su presidente, Jorge Yamashiro, y directora de cultura, Miyuki Ikeho.
Consideró que la prestigiosa institución nikkei le ha brindado la oportunidad de exponer algunas de sus obra en la «significativa como importante galería de arte».
La gratitud también fue para sus «queridos hijos» y Rosa Radamovich, por su constante apoyo y comprensión.
«Hace dos años, una persona a quien quiero mucho, me fustigaba para que llevara a cabo este proyecto, aquí, en este recinto tan importante. Es así, que no cejé empeño y me convertí en una persona muy cargosa para Patricia Takeda, a quien le agradezco su paciencia y comprensión», enfatizó Shimabukuro Obregón.
En su intervención hizo una pequeña acotación respecto a la exhibición, donde le hubiera gustado mostrar algunas de sus creaciones expuestas en Miami, EE.UU., y de las que solo pudo recuperar dos obras.
Jumio Shimabukuro le dedicó a María Grazia Ascoli la exposición Musas III, que estará abierta en el Centro Cultural Peruano Japonés hasta el 30 de abril.
Dato
Jumio Shimabukuro, con el apoyo del maestro Raúl Echave, en 1980 ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes como alumno libre. Trabajó en el diario Perú Shimpo y estudió por las noches. Una enfermedad lo obligó abandonar la escuela. Desde ese momento, siguiendo el pensamiento de Tintoretto: con el diseño de Miguel Ángel y el colorido de Tiziano, continuó desarrollando su arte de manera autodidacta y empezó a practicar las técnicas utilizadas por los grandes maestros de la historia.
En 1993 participó en la exposición de artistas extranjeros «Moma» en Nagoya, Japón.