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Fernando Ojeda Zañartu, asociado honorario de la APJ

Por Ciria Chauca Falconí

Fernando Ojeda Zañartu, expresidente de la Asociación Emmanuel y Orestes Rodríguez Campos, gestor del Día de la Amistad Peruano Japonesa, son dos peruanos no nikkeis con la alta distinción de ser asociados honorarios de la Asociación Peruano Japonesa, en retribución a la amistad verdadera. De esta manera, forman parte de la historia de los 94 años de la más trascendental institución de la colectividad.

El arquitecto Ojeda se siente nikkei pues conoce y pone en práctica los valores que legaron a sus descendientes los inmigrantes japoneses. Asimismo, sus mejores amigos son nikkeis, así como los personajes que marcaron su vida.

¿Cómo se inició en la Asociación Emmanuel?
La historia es que en la época de don Juan Nakamatsu, gran amigo mío, hubo una invasión en el terreno del Hogar Emmanuel. Como arquitecto, él me invitó a que lo ayudara para que pueda solucionar el problema. Le dedicamos mucho tiempo y una vez que terminamos con el problema de los invasores —a quienes les tuvimos que ceder una parte del terreno— inmediatamente comenzamos a cercar, y él tuvo la gentileza de invitarme a ser director de la Asociación y así me inicié hace 30 años.

¿Se siente nikkei?
Por supuesto que sí.

¿Por qué?
Por las tradiciones, las costumbres, el respeto, la admiración, el apoyo a los enfermos, la colaboración cuando alguien fallece, la puntualidad… Hay muchos valores nikkei y creo que yo los he aprendido durante todo este tiempo de 30 años. Me han servido muchísimo en mi vida para poder ser más respetuoso de lo que quizás fui antes, ser más puntual de lo que era antes, por eso digo que los valores nikkei son muy importantes, forman a una persona y creo que jamás debemos perderlos.

¿Conoce alguna palabra en japonés?
Sí, arigato. Decir arigato no es solamente pronunciar la palabra, sino es expresar un «gracias, por lo que me enseñaste», «gracias por lo que me diste», «gracias por lo que me apoyaste», «gracias porque estoy aquí, al lado de ustedes».

¿Siente admiración por la cultura japonesa?
Por supuesto que sí, la cultura japonesa es impresionante. Algo característico es, por ejemplo, apoyar a quienes lo necesitan. Me he dado cuenta que cuando hemos hecho la chocolatada todos se han puesto de pie, solamente un artículo que sacaban los periódicos no bastaba, todo el mundo está llano de dar y no pedir. Esa colaboración, ese desprendimiento es importantísimo, porque lo hacen para los más necesitados. Saben que en la Asociación Emmanuel hacer la chocolatada no consiste en sólo hacerla, sino que los 10 000 niños que la han recibido están contentos, ver la felicidad de ellos fue lo más importante. Por eso digo que hay muchísimo que aprender de la cultura japonesa, así como de la colectividad nikkei.

¿Tiene alguna predilección por la literatura y la comida japonesa?
Por todo. La literatura japonesa es muy buena, en varias oportunidades he leído libros de los autores japoneses, y la comida es muy rica, es una descripción de lo que es la cultura japonesa. A veces es difícil decirlo en una sola palabra, pero si yo tuviese que concentrarme no es solamente la lectura, no es solamente la comida, no es solamente avanzar en el territorio japonés, no es sólo la educación que tienen, no es sólo el respeto, yo diría que lo es todo: Japón es un ejemplo para todo el mundo.

¿Desearía conocer Japón?
Sí, voy a tratar de ir, me encantaría conocerlo. Si Dios me lo permite, en mis vacaciones de este año espero viajar a Asia con la finalidad de conocer Japón.

¿Tiene grandes amigos nikkeis?
Sí, Enrique Unten, Daniel Nakamatsu, Jorge Iju, Oscar Moritani, a ellos los conozco desde hace 30 años, algunos ya se han ido. Muchos de mis amigos buenos y respetuosos son de la colectividad.

Orestes Rodríguez y usted son los únicos no nikkeis socios honorarios de la APJ, ¿cómo se siente?
Es un gran honor. Enterarme que era socio honorario de la APJ ha significado mucho. Es marcar para ser un ejemplo para los que vienen. Hay que respetar haber aceptado esta nominación y pertenecer a la colectividad nikkei, es muy agradable, y más aún como socio honorario.

He aprendido mucho de la colectividad nikkei, siguiendo el ejemplo intachable del padre Manuel Kato, una persona ecuánime, centrada, respetuosa, amable, cariñosa, no hay términos con los que podría definirlo, entre todos es un ejemplo de vida a seguir. Tengo la seguridad de que he aprendido bastante del padre Kato, así como de don Juan Nakamatsu y de muchas personas de la colectividad nikkei.

¿Se comunica con la religiosa Clara Tome?
No, hace muchos años. La madre Clara Tome salió del Hogar Emmanuel creo que hace 28 años, nos encontramos en una o dos oportunidades, pero no siente ningún rencor, por lo menos en mí no existe rencor, no sé lo que es rencor, quizás es una de las virtudes que he aprendido de la colectividad nikkei.

El tiempo que transcurrimos en nuestra vida aquí es muy corto para tener rencor, somos una especie que vive 60, 70 años y nada más, porque ya nos toca partir. Si es tan corto el tiempo que vivimos y si cometemos algún error, hay que perdonarlo. Si alguien ha cometido un error, hay que hacerle saber que ha cometido ese error, pero no como una recriminación, sino solamente para aprender a perdonar y no volver hacerlo.

¿Usted se retirará de la Asociación Emmanuel?
No, de ninguna manera, lo que pasa es que he cumplido dos periodos de ser presidente, han sido 12 años, es un ciclo que he cumplido.

Por lo menos creo que he trabajado para que las cosas estén bien y creo que es el momento de que haya un nuevo presidente, por supuesto estaré llano para seguir colaborando porque paso al consejo consultivo y en mi calidad paspresidente voy a apoyar a Jaime Sakaino en todo lo que sea conveniente.

EN MÉRITO A LA AMISTAD
Orestes Rodríguez Campos y Fernando Ojeda Zañartu son los dos asociados honorarios de la APJ.

El 4 de abril del 2012, el entonces presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Abel Fukumoto, otorgó a Orestes Rodríguez Campos la alta distinción de Asociado Honorario Póstumo en mérito a su amistad con la colectividad nikkei y su valiosa iniciativa de crear el Día de la Amistad Peruano Japonesa el 3 de abril de 1989.

«El doctor Rodríguez Campos amplió aún más el significado del 3 de abril, porque se hizo en mérito al reconocimiento de la comunidad japonesa y sus descendientes, ciudadanos peruano-nikkeis, que habían constituido un vigoroso aporte al desarrollo nacional y un ejemplo de laboriosidad», reflexionó Abel Fukumoto.

Acentuó que el arquitecto Fernando Ojeda Zañartu es el segundo asociado honorario no nikkei.

Explicó que se otorga esta distinción «por su notable aporte y contribución a la comunidad nikkei, representada por la Asociación Peruano Japonesa, así como por sus altas cualidades personales».

DATOS
• La Asociación Peruano Japonesa fue fundada el 3 de noviembre de 1917 con el nombre de Sociedad Central Japonesa, 18 años después de la llegada al Perú de los pioneros de la inmigración.
• Orestes Rodríguez falleció el 22 de septiembre de 1990.