Las relaciones entre el Japón y el Perú se enorgullecen por los tradicionales y largos vínculos de amistad y de cooperación, que han venido estrechamente acompañados por la historia de la inmigración japonesa al Perú que data de hace 114 años. En este contexto, el esfuerzo incesante de todos los nikkei, los pioneros inmigrantes y sus descendientes, ha merecido la confianza y el respeto de la sociedad peruana por los japoneses y por la colectividad nikkei.
Las actividades de los nikkei en el Perú destacan notablemente en tan diversos ámbitos como son la política, el sector público, el mundo académico o el sector empresarial, y contribuyen al desarrollo del Perú y al de la propia colectividad nikkei, cumpliendo también el importante rol de puente que fortalece las relaciones entre el Japón y el Perú.
Además, en estos años las relaciones de amistad entre el Japón y el Perú se vienen desarrollando aún más, lo que se refleja en la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Económica (AAE) y en seis importantes proyectos de nuestra cooperación financiera reembolsable acordados en dos reuniones entre los mandatarios de ambos países. Asimismo, el año pasado, gracias a la Cooperación No Reembolsable, se inauguró la nueva sede del Instituto Nacional de Rehabilitación «Amistad Perú-Japón» (INR), en el distrito de Chorrillos en Lima y también se llevó a cabo la construcción del Nuevo Puente Internacional de Macará, que une las fronteras del Perú y del Ecuador.
Asimismo, las empresas japonesas gozan de facilidades debido a las altas evaluaciones y firme confianza ganadas por la colectividad nikkei, lo que les permite desarrollar mejor sus negocios en el Perú.
Además, como resultado de la entrada en vigor del AAE, el valor total de las exportaciones peruanas hacia el Japón registró un aumento de cerca del 21 por ciento en el 2012, comparado con el año anterior; mientras que las importaciones peruanas desde el Japón, principalmente de automóviles, tuvieron un incremento del 14 por ciento en el mismo periodo.
El efecto del Acuerdo no se limita al comercio, sino se extiende también al ámbito de las inversiones. Y, habiéndose consolidado el marco legal entre ambos países, el pasado mes de mayo se estableció en Lima la oficina de uno de los más destacados bancos japoneses y al mismo tiempo se están impulsando varias iniciativas por parte de las empresas japonesas para ampliar sus negocios y actividades en el Perú, como en las áreas de minería y de maquinaria eléctrica.
El presente año celebramos el 140 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Japón y el Perú, por lo que intentaré que en este año se desarrolle con mayor amplitud la relación de amistad entre ambos países, incluyendo el intercambio cultural y académico, y deseo el continuo desarrollo de la amistad entre el Japón y el Perú.
Finalmente, quisiera reiterar mi sincero respeto a los pioneros, deseándoles, a todos ustedes los nikkei, el mayor de los éxitos en sus actividades y deseo que seguirán contribuyendo, aún más, tanto al desarrollo de la colectividad como a la promoción de las relaciones de amistad entre el Japón y el Perú.