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Okinawa, Lima y Vida chifa de la fotógrafa Morgana Vargas Llosa

«Okinawa, Lima. Pueblo Libre. Durante la Segunda Guerra Mundial, sus abuelas dejaron la cálida isla de Okinawa para instalarse primero en Huaral y luego en Lima, al otro lado del océano. Ella ha procurado transmitir las costumbres de sus abuelos a sus hijos y sobrinos: tocan sanshin (guitarra) y el taiko (tambor), cantan en japonés, visten kimonos y practican el budismo zen».

«Vida chifa. Miraflores. Ella es descendiente de japoneses y él pertenece a una extensa familia de inmigrantes chinos. Ella fundó un chifa que es un referente gastronómico en Lima gracias a muchos años de trabajo y esfuerzo de sus mozos y cocineros, a quienes consideran de su gran familia». Son las presentaciones de las fotografías de las familias nikkeis elaboradas por los fotógrafos Morgana Vargas Llosa y Jaime Travezán.

Ambos retratos forman parte de 50 fotografías en la exposición Mírame, Lima, que fue inaugurada por el Premio Nobel Mario Vargas Llosa en el Museo de Arte Contemporáneo (cuadra 15 de la Av. Grau), en Barranco. Estará abierta hasta el 13 de abril.

La fotografía Okinawa, Lima fue hecha en casa de Juana Kohatsu de Nakasone, con Angélica Nakasone de Maeshiro, Esther de Araki, Stephanie Araki, Edgar Araki, Kei Nakasone, Roberto Nakasone, Jenny Tamanaja, Norma Tamanaja, Karina Maeshiro y Raúl Maeshiro.

En la fotografía Vida chifa están Esther del Rosario Higa Nishimura, descendiente de la prefectura de Kumamoto; su esposo Chan Chak Him y Anthony Chan Higa, propietarios del restaurante Hou Wha.