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Hisako Ichihara les dio alegría y felicidad a las obaachan y los ojiichan

Para las obaachan y los ojiichan del Centro Recreacional Ryoichi Jinnai desde el inicio de la colaboración de Hisako Ichihara, como voluntaria Shiawase, han sido dos inolvidables años por haber transcurrido llenos de alegría y felicidad.

Mañana viernes finaliza la permanencia de Hisako, porque este mes ha concluido el desempeño en Lima de su esposo, Shinzo Ichihara, director de la Academia de Cultura Japonesa, de modo que en los próximos días volverán a Japón.

Con cierta tristeza, la voluntaria japonesa precisó que después de dos años va a tener que alejarse de las obaachan y los ojiichan.

Precisamente la despedida fue con un lonchecito, y con la expresión de gratitud a Hisako Ichihara. 

La Shiawase (felicidad) Ichihara ha tenido en el Perú la primera experiencia de atender con cariño y manifestación de respeto a las personas mayores.

Ella optó ser voluntaria desde el momento en que conoció de cerca lo que es el Centro recreacional Ryoichi Jinnai de la Asociación Peruano.

Su ejercicio de voluntariado con las obaachan y los ojiichan fue los días jueves. Junto con la directora del Centro Jinnai, Rosa Nakamatsu, así como con las voluntarias, a las 10:00 a.m. les dio la bienvenida a los usuarios de la tercera edad, es decir mayores de 75 años. Ellos bajan de la movilidad que les trae desde su domicilio, y son recibidos con expresión afectiva desde la puerta del Centro Cultural Peruano Japonés, y todos con entusiasmo y alegría se dirigen al acogedor ambiente de Jinnai Center.

Cada mañana, Hisako les acompañó con canciones del recuerdo en idioma japonés y les enseñó muchas actividades de entretenimiento, de modo que por su retorno a Japón va a dejar un vacío en los corazones de las obaachan y los ojiichan.

En lo que ha sido una de las última actividades en su residencia en Lima, Hisako junto con los koreisha participó en el city tour por el Malecón Cisneros y el Parque de la Reserva «Circuito Mágico del Agua», donde quedó gratamente impresionada por las características de este lugar que ostenta el Record Guiness al «Complejo más Grande del Mundo en un Parque Público».

Su vivencia con los mayores de la colectividad nikkei, para Hisako Ichihara ha sido una estrecha amistad, que seguramente continuará con las constantes comunicaciones.