Por Ciria Chauca Falconí
Un lleno auditorio Dai Hall del Centro Cultural Peruano Japonés fue el homenaje a José María Arguedas, escritor, antropólogo y etnólogo peruano, que se dedicó a la recopilación y difusión de las manifestaciones artísticas andinas, especialmente de la música y la danza, explicó el guitarrista nikkei Ricardo Villanueva Imafuku, quien con la soprano Edith Ramos y Percy Rojas interpretó temas recopilados por el autor de Todas las sangres.
Luego de la presentación Arguedas: Los cantos profundos, Villanueva Imafuku habló de su experiencia arguediana.
¿Quién es José María Arguedas?
Un gran maestro, un gran amauta, un etnólogo que nos ha dejado un legado muy grande, tanto en su literatura como en las canciones que ha recopilado, así como la difusión que ha hecho de la cultura andina.
¿Cómo se inició con el escritor?
Como todos, en mi niñez comencé a leer Los ríos profundos. Cuando empecé a escuchar la guitarra de José María Arguedas y mientras leía a José María Arguedas, a mi mente venían muchas imágenes del mundo andino.
¿Considera que la obra de Arguedas está vigente?
Sí está muy vigente, este concierto ha tenido un lleno total, creo que es una muestra de ello, y también por el centenario se hicieron diversos homenajes en diferentes países del mundo.
¿Es descendiente de Kumamoto?
Así es, mi apellido materno es Imafuku y mi papá es huanuqueño.
¿Arguedas le genera un sentimiento particular por sus orígenes?
Sí, porque justamente José María Arguedas hablaba de todas las sangres. Decía que el Perú estaba conformado por gente que venía de distintos lugares y él quería formar una identidad peruana, nacional, uniendo a las personas que venían de distintas zonas.
¿Qué es ser nikkei?
Es algo que he vivido siempre desde mi infancia, porque crecí con mi obaachan y con mi ojiichan, aprendiendo varias costumbres japonesas. Es un orgullo, además, porque la comunidad nikkei en el Perú es muy unida y tiene personajes muy destacados en nuestra sociedad. Hay mucha solidaridad entre los nikkeis.
¿Practica la cultura japonesa?
Sí, algunos aspectos, pero no todos. Por ejemplo, tenemos el butsudan con el ihai de los papás de mi ojiichan y de mi obaachan, les ponemos osenko y diversas comidas que antes preparaba mi obaachan. Ahora mi mamá también las hace.
¿Desde cuándo se dedica a la música?
Desde hace 15 años o quizás más. He tenido varios maestros, uno de ellos ha sido Raúl García Zárate. Tuve la suerte de viajar a Europa y hacer un posgrado en el Conservatorio de Madrid.
Con la guitarra rindió homenaje a Arguedas.
Sí, tuve la suerte en Alemania hacer un homenaje en el año del centenario y también al año siguiente regresé e hice un homenaje a José María Arguedas en Berlín.