Hasta la fecha, el programa Sembrando ha logrado atender a 100 000 familias de 2100 comunidades de 105 distritos de las regiones de Cajamarca, La Libertad, Lambayeque, Amazonas, Piura, Lima (provincias), Ica, Huancavelica y Huánuco. Labor articulada con las autoridades regionales, locales y comunales, con los sectores Salud, Educación y Agricultura de la zona y con los programas sociales y ONG que allí trabajan, para generar sinergias y lograr sostenibilidad.
Elvira Kadota, médico integrante del directorio del Instituto Trabajo y Familia, explicó lo que hace Sembrando: «Es una entidad privada sin fines de lucro, fundada en el año 2002, cuyo objetivo es el servicio gratuito de las poblaciones más pobres».
Indicó que desde el 2006, el Instituto presidido por Pilar Nores, entonces primera dama, lanzó el programa Sembrando, el cual diseñó y aplicó estrategias de desarrollo social y productivo en las comunidades altoandinas en extrema pobreza de 2500 a 5000 metros de altitud.
«Conformo un voluntariado que tiene la firme convicción de saber enfrentar este desafío que se denomina Sembrando», aseveró.
«Trabajamos con varios de los Objetivos del Milenio al mismo tiempo: morbimortalidad materno-infantil, desnutrición crónica, pobreza extrema, medio ambiente y equidad del género, porque al trabajar con la familia como eje del programa procuramos que la madre tenga DNI, que el niño esté inscrito y que existan todos los requisitos para que ella sea ciudadana igual que el esposo, logrando que se constituya en el eje y desarrollo de su propia familia», subrayó.
Sembrando utiliza una metodología integral de carácter sostenible, trabajando con un equipo multidisciplinario, conformado por psicólogos, educadores, médicos, ingenieros agrónomos, enfermeras, etcétera.
Detectadas las necesidades, a través de la Línea de Base, que consta de 88 preguntas por familia, Sembrando lleva a las comunidades los instrumentos esenciales como partes de la cocina, de la letrina, las semillas para el huerto familiar, el riego tecnificado para el semillero y la respectiva capacitación para el manejo adecuado, siendo las mismas familias las responsables que ejecutan cada uno de los componentes del programa Sembrando, siempre con el apoyo de un dirigente comunal debidamente capacitado que es el Agente de Desarrollo Social, cuyo trabajo es ad honorem, nombrado por la misma comunidad, cada 25 familias.
Elvira Kadota sostuvo que para combatir la desnutrición infantil, el programa que Pilar Nores dirige, toma en cuenta las principales causas de las enfermedades respiratorias, diarreicas y parasitosis.
«Las cocinas mejoradas, por la chimenea, permiten que el humo y gases contaminantes, causantes de las enfermedades respiratorias sea expulsado al exterior de la vivienda sin ventanas por el intenso frío. Las enfermedades diarreicas se producen por la falta de higiene y consumo de agua contaminada. Para ello, la cocina mejorada tiene dos hornillas, lo que permite que con la misma cantidad de leña que cocinan sus alimentos, las familias puedan hacer hervir el agua que toman. Finalmente la parasitosis se produce por falta de sistemas de desagüe, lo que se combate con las letrinas», precisó.
El programa Sembrando entrega productos e instrumentos que incentivan y facilitan las prácticas de higiene, como kits de aseo, baldes con tapa y caño para depositar el agua hervida, dispensadores de agua y jabón, complementando el trabajo con campañas de desparasitación, capacitación y entrega de micronutrientes.
Enfatizó que el uso de cocinas mejoradas es determinante para la salud de las personas, especialmente de los niños. Más aún, reduce la contaminación ambiental, pues consume un 50 por ciento menos de leña que las cocinas tradicionales y, por lo tanto, deja de emitir tres toneladas métricas de monóxido de carbono por año. Además se depreda menos el ambiente forestal.
«En el Perú son 2.3 millones de familias que cocinan quemando leña o estiércol, y en el mundo son 600 millones. Estas cifras nos dicen que es urgente sensibilizar a los gobiernos, empresas y personas para que se comprometan en ésta gran labor», reflexionó Kadota.