Por Alejandro Yoshioka
La lideresa del fujimorismo Keiko Fujimori nos habla en esta entrevista exclusiva para Perú Shimpo sobre temas de actualidad, su labor dentro de Fuerza Popular y sobre la salud de su padre, el expresidente Alberto Fujimori.
Con algunos años por delante para las elecciones, ¿a qué se dedica Keiko Fujimori?
Soy presidenta del partido Fuerza Popular, con esta responsabilidad con el partido viajo mucho por el interior para fortalecer y renovar los cuadros y bases.
Dentro de mis responsabilidades, también significa liderar los grupos y reuniones con la bancada de la cual tenemos 36 congresistas y la labor no es fácil. Es estar siempre al tanto de la coyuntura y asumir nuestro rol de oposición que es señalar las cosas buenas que se están haciendo, pero también señalar los errores para que se corrijan. Es un trabajo complejo porque hay que estar muy atentos a toda la coyuntura y quehaceres económicos, políticos y sociales de nuestro país.
Sin embargo, esa responsabilidad la asumimos con entusiasmo, ilusión y gratitud por ver que la opinión pública valora y respeta lo que estamos haciendo. Las últimas encuestas posicionan al fujimorismo en el primer lugar, pues no hace más que reconocer este trabajo que tomamos con mucha responsabilidad y seriedad.
Paralelamente estoy trabajando en el Instituto para el Desarrollo «Oportunidades» en donde busco trabajar con jóvenes profesionales para crear oportunidades. Es una institución pequeña, pero con la que queremos sembrar una semillita y dejar nuestra contribución con el Perú.
El fujimorismo cuenta con un grupo importante que viene desde el gobierno de su padre, ¿cómo trabajan con las nuevas generaciones?
Fuerza Popular y Fuerza 2011, partido con el que participamos en las últimas elecciones, es un partido que viene renovado y que tiene el espíritu renovador de seguir trabajando a futuro.
Si uno ve la lista de la bancada, podemos encontrar que un 80 por ciento es gente nueva, gente que no había participado antes en política, entonces hay un espíritu renovador y queremos mantener esta política de puertas abiertas.
Ahora con la consolidación de nuestro nombre, Fuerza Popular, aspiramos a renovar nuestros comités y la dirigencia dando oportunidad a las nuevas generaciones, porque nuestro país es un país de gente joven que se debe comprar el pleito de dirigir nuestro país.
Mencionó las preferencias en los últimos sondeos, pero por debajo y muy pegado está Nadine Heredia.
Como mujer me da mucha satisfacción de que cada vez seamos más en la política y es algo que se debe incentivar, porque nosotras tenemos una visión más social para ver los problemas. Creo que el cambio para nuestro país viene por ahí y se va a ver cuando seamos más mujeres participando en política y tomando decisiones.
Con respecto a la señora Nadine, la ley muy claramente señala que ella no puede participar en una próxima candidatura. En lo personal no le tengo miedo. Si deciden hacer este cambio con nombre propio, pues no me corro; al contrario, sería muy interesante tener una contienda electoral con otra mujer, pero hay que ver qué dice el Congreso.
¿Cuál es su posición con respecto a la revocatoria?
Fuerza Popular da libertad a su militancia en este proceso de revocatoria. Confío en que sus simpatizantes y militantes van a tomar la mejor decisión de acuerdo a sus intereses.
Está claro que hay un gran nivel que desaprueba la gestión de la alcaldesa, es una lástima porque como mujer me hubiera gustado que hiciera una buena gestión, pero los sectores populares en su gran mayoría se sienten abandonados. Espero que la alcaldesa en los próximos dos meses pueda tomar acciones y tratar de recuperar lo que no ha hecho en dos años, tarea que es bastante difícil.
¿Qué considera pendiente en el actual gobierno?
Estamos en último lugar con respecto a la calidad de la educación en el Perú, falta trabajar en la reforma de la salud para que las atenciones no demoren dos o tres meses para conseguir una cita o un diagnóstico.
En las obras de infraestructura, la brecha es muy grande. Son más de 20 mil millones de dólares que se necesitan para que nuestro país sea más competitivo.
Son grandes los retos que todavía le quedan a este gobierno.
¿El rebrote terrorista y la aparición de grupos como Movadef son consecuencia de una política efectiva para combatir esto?
Creo que el jalón de orejas más grande hay que dárselo a Alejandro Toledo, porque él no solo entregó beneficios penitenciarios a terroristas, sino que desactivó toda la estrategia de lucha antiterrorista, se desarmaron bases antisubersivas, se desactivaron los ronderos y comités de autodefensa, se persiguió a las Fuerzas Armadas y Policía Nacional y por eso el terrorismo se ha reconstituido y reagrupado. En su mayoría están libres y no hay un servicio de inteligencia que esté haciendo seguimiento.
La gran preocupación es que hoy vemos a los grupos terroristas trabajando activamente, vemos a un grupo como Movadef que tiene más de 300 000 personas que han firmado para que traten de inscribirse como grupo político, vemos organizaciones a nivel mundial en Argentina, México y Chile recolectando fondos y a un grupo de abogados que los defienden en cortes internacionales.
Me pregunto, ¿qué vemos de parte del Estado? Todavía no mucho, hace falta mucha decisión política de este gobierno para poder enfrentarlos.
La fórmula para luchar contra el terrorismo ya la conocemos y es la que utilizó Alberto Fujimori, es tener unas Fuerzas Armadas y Policía Nacional fuerte, un sistema judicial respaldado por el Gobierno, un sistema de inteligencia que sepa lo que hacen los terroristas, comités de autodefensa que estén cerca de la población y haya presencia del Estado en las zonas donde están trabajando. Eso no lo vemos y, mientras esto ocurra, el terrorismo seguirá avanzando.
¿Cómo va la salud de su padre y el tema del indulto?
Desafortunadamente hasta ahora no empieza el proceso de evaluación a mi padre.
Mis hermanos y yo decidimos presentar la petición de indulto después de escuchar al presidente Ollanta Humala dando un mensaje a la familia sugiriendo que presentemos este documento.
Hemos visto muchas trabas en el camino, pero no perdemos la esperanza de que a mi padre se le otorgue la libertad para que él pueda recuperar su salud.
Ha tenido una recaída, un cuadro de hipotensión debido a la disminución de peso, y está teniendo problemas vasculares y de tensión. Antes tenía problemas de hipertensión, pero ahora tiene problemas de hipotensión.
Lo que pedimos es que la comisión de gracias presidenciales envíe a la junta médica y haga la evaluación médica como corresponde. Estoy segura que van a ratificar lo que hemos dicho en documentos.
Mi padre es un paciente de alto riesgo, con cáncer y con problemas de tensión y vasculares. Esperamos que el Gobierno atienda el caso de mi padre, que es un caso humanitario con la prontitud que merece.
¿Cómo está de ánimos?
Mi padre lleva más de seis años encerrado en la Diroes y a eso deberíamos aumentar el año en el que estuvo detenido en Chile. Su salud se ha ido minando y sus ánimos también.
Tiene un cuadro de depresión severa para lo cual recibe sus medicamentos. No es fácil estar privado de la libertad ni para la persona ni para la familia, pero dentro de todas las dificultades él tiene una gran fortaleza espiritual y nos transmite las fuerzas para seguir adelante.
Espero que no se demore mucho la respuesta de este gobierno, el presidente Humala ni siquiera necesita la opinión de la comisión de gracias presidenciales para tomar una decisión.
¿Algún mensaje para la colectividad nikkei?
Agradecer a la comunidad nikkei por su apoyo, cariño y el respeto que siempre me ha transmitido.