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Notaría de Isaac Higa recibe premio Buena Práctica Laboral

El doctor Isaac Higa Nakamura es notario desde hace 13 años. Su oficina se ubica en el distrito de San Luis, desarrollando su función exclusivamente para la provincia de Lima. Pertenece gremialmente al Colegio de Notarios de Lima. Casado hace 43 años, tiene tres hijos y cinco nietos. En noviembre del 2012, recibió el reconocimiento del Ministerio de Trabajo por la Buena Práctica Laboral (BPL) en el área del Respeto a la Persona y en la categoría No discriminación por credo, discapacidad, condición económica, raza, sexo. En la siguiente entrevista, el doctor Higa nos comenta al respecto.

¿Cómo recibió este gran reconocimiento?
El Ministerio de Trabajo convocó en el 2012 para las buenas prácticas laborales, en general. En este concurso podían participar empresas y personas naturales en diferentes áreas. Una de las áreas era el Respeto a la persona. Después, el área de Relaciones de trabajo y el área de Trabajo de centro. Entonces con la notaría que está a mi cargo, nos presentamos a comienzos del 2012 en este concurso en el área Respeto a la persona; es decir, tener buenas prácticas laborales, respeto a la persona y de no discriminación por credo, ni capacidad, condición económica, raza y sexo.

Después de una evaluación exhaustiva por el jurado calificador del Ministerio de Trabajo, obtuvimos el premio en reconocimiento por haber acreditado las buenas prácticas laborales en esta categoría.

¿En su notaría trabajan personas con discapacidad?
Básicamente la participación en este concurso fue porque hemos contratados a personas con discapacidad motriz, auditiva y de lenguaje. Por ejemplo, tenemos dos trabajadores, un hombre y una mujer, que son sordomudos. Después hay tres personas que tienen dificultad en cuanto a movilidad, y caminan usando muletas y bastones. Además tenemos con nosotros una persona que tiene un sólo pulmón y una persona con una cierta limitación mental.

Los hemos contratado para apoyarlos y beneficiarlos, y en la oficina tienen un trato similar al resto de las personas. Son siete en total.

¿Cómo fueron ubicados?
En la Municipalidad de San Luis, distrito donde está ubicada la notaría, tienen un departamento que se encarga de empadronar a las personas que tienen limitaciones, reconocida por el Conadis que es el Consejo Nacional de Apoyo a las Personas con Discapacidad, con certificados. Entonces la administración de la oficina fue al municipio de San Luis y le planteamos la propuesta de querer contratar a las personas y nos proporcionaron los datos de las personas que querían trabajar.

Los entrevistamos, revisamos sus documentos y tenían la resolución del Conadis, con los exámenes médicos que determinaban el tipo de discapacidad que tenían y después de la entrevista, como a todos los trabajadores de la oficina, los pusimos a prueba en el lapso de una semana para ver si tienen condiciones para trabajar. Después de esa prueba, les pedimos que trabajen en forma permanente.
Nosotros nos presentamos al concurso al inicio del 2012, pero estas personas vienen trabajando con nosotros desde hace cuatro años. Mucho antes del concurso. No teníamos conocimiento de este, simplemente por una decisión nuestra de querer apoyar a las personas con características especiales. Lo que hemos notado es que dándoles las oportunidades, ellos se desempeñan igual o mejor que cualquier trabajador.

¿Nunca ha tenido algún inconveniente?
Absolutamente. Conversando con ellos nos damos cuenta que se sienten muy agradecidos, valorados en la oficina. Imagínate que tengan un trabajo cuando para ellos es muy difícil conseguir uno o postular a cualquier puesto. En la oficina están en planilla, tienen seguro social, pueden ir al hospital, tienen vacaciones; es decir, tienen todos los derechos de cualquier trabajador y eso es muy importante.

¿Cómo fue llegar a la evaluación final del concurso?
En este concurso, en el área en que nosotros hemos participado, llegaron a la etapa final nuestra notaría, una empresa que se llama Arin S.A. y el Scotiank Bank. De las tres, nosotros salimos reconocidos y nos entregaron un diploma y un trofeo otorgados por el Ministerio de Trabajo.

Ha sido motivo de orgullo haber sido reconocidos y una experiencia muy grande en el sentido de que el personal que trabaja con nosotros rinde tan igual o mejor que cualquier otro trabajador. Lo que queríamos también, modestamente, es que este ejemplo pudiera servir para otras empresas con el fin de que tomen la decisión de contratar a personas con discapacidad.

Incluso salió una ley que obliga a las empresas del estado y a empresas particulares a contratar a personas con discapacidad, poniendo una limitación de que tienen que contratar por lo menos en una proporción del tres por ciento en la planilla. Esto ha salido el 25 de diciembre del 2012. Nosotros mucho antes de que salga la ley ya estábamos cumpliendo con esta obligación.