Por Christian Hiyane Yzena
Pedro Miyasato Arakaki (58) es médico traumatólogo de la Universidad Cayetano Heredia y uno de los responsables de la Corporación Miyasato. En entrevista con Perú Shimpo nos habla de la inserción laboral de los dekasegi, de los planes de expansión del gigante de la vidriería del país con el lanzamiento de un nuevo local en San Miguel y hasta de la responsabilidad de la empresa con las campañas antisísmicas a través de un producto seguro y de alta calidad.
DEKASEGI, BIENVENIDOS SEAN
¿Cómo observa la Corporación la reinserción laboral de los dekasegi?
Tengo conocimiento del retorno de los dekasegi por la situación socioeconómica que está un poco difícil en Japón. Estamos enterados.
Lo vemos desde el lado empresarial. Aquí requerimos en general de dos tipos de colaboradores: uno en el aspecto operativo, generalmente obrero. En muchos casos hay cierta especialización cuando hablamos de las máquinas que tenemos en la planta de producción. Otro, hay que tener cierto cuidado con el manipuleo de vidrio.
Claro, ellos necesitan de un tipo de inducción previa al momento de ingresar a la corporación. Les prestamos instrucción, preparación para sus labores; aparte de la obligación de darle su uniforme, darle sus elementos para su protección personal. En ese aspecto somos una empresa muy formal y cumplimos con los requisitos que nos manda la ley.
Necesitan además de otro tipo de colaboradores.
Son personal o colaboradores quienes requieren de cierta especialización. Por ejemplo, arquitectos, ingenieros, que van al área de Lamitemp, en donde se requiere ciertos conocimientos técnicos. Si en algún momento los dekasegi, nikkei, (postulan) sobre todo para ese nivel, ellos están bienvenidos de pertenecer a la Corporación.
Las obligaciones son iguales para todos.
Si entre dos (postulantes), por decir, un dekasegi, un nikkei, contra un peruano, tendríamos, eso sí, cierta obligación moral de apoyar al nikkei.
UN NUEVO LOCAL EN SAN MIGUEL
¿Qué proyecciones tiene Corporación Miyasato en este 2013?
Pertenecemos al sector construcción. Actualmente el PBI que aporta este sector en la economía peruana es alto. Y seguirá por lo menos, dicen, unos tres o cuatro años más. Nos estamos colgando de eso. Si sigue así, tendremos buenas perspectivas de trabajo para las construcciones de edificios, así como también para habilitaciones urbanas, casas y eso nos daría un buen pronóstico para este año.
¿Qué se siente ser líderes en el sector de vidrios en el Perú?
Es una responsabilidad enorme. Tanto en mantenernos como líderes y ser un ejemplo para la comunidad nikkei también.
Además, nuestro compromiso o nuestra visión es expandirnos al extranjero. Tanto así que ya tenemos un local en Santiago de Chile para el mismo mercado chileno. También tenemos obras que hemos realizado y estamos realizando en diferentes partes de América.
¿Desde cuándo están saliendo al exterior?
Desde hace 10 años. Antes fue local.
¿Están ingresando al mercado brasileño?
No ingresamos al mercado brasileño porque ellos se autoabastecen. Ya estamos dentro del mercado chileno, hemos hecho obras en Argentina, edificios inclusive en Miami y en Colombia.
¿El mercado chileno es parecido al peruano?
La misma técnica, los mismos parámetros. La tendencia o la última moda de la arquitectura es la construcción de los llamados «muros-cortina». O sea tú tienes el esqueleto de concreto de un edificio, ya no levantas la pared de ladrillo, sino es toda una estructura de vidrio y aluminio que ya la pegas a la estructura de concreto. Prácticamente es una pared.
¿«Ingresar al mercado» significa que los productos que hacemos aquí se exportan después?
Pese a que nosotros compramos vidrio, los templamos, tenemos máquinas finlandesas, armamos la estructura de aluminio y lo exportamos nuevamente. O sea le damos valor a las importaciones.
¿Importamos vidrio?
Todo vidrio ya se importa. No tenemos producción nacional. Importamos los perfiles de vidrio. Lo armamos acá y lo reexportamos. El vidrio generalmente para construcción es importado.
¿De dónde importan vidrio?
De China, Chile, México, Brasil. La diferencia es que nosotros tenemos la planta de templado, es decir esos vidrios que están en las construcciones, tienen que ser vidrios templados, vidrios de seguridad, todo eso te pide el Reglamento Nacional de Edificaciones.
¿Qué valor tiene el vidrio templado?
Es cuatro veces más duro que el vidrio normal. Al momento de reventarse se hará en pequeñas esquirlas. El vidrio normal, crudo o primario como se le llama, se rompe como si fueran triángulos cortantes. Es mucho más peligroso. Ese vidrio lo tenemos para la venta, por plancha, cortado. Se pueden utilizar en pequeñas cosas que no demanden un peligro inmediato.
¿Seguirán expandiéndose a nivel local?
Actualmente contamos con ocho locales, tanto a nivel de tiendas como a nivel de depósitos. Este año vamos a abrir otro local más en la Av. La Marina para la línea automotriz y de construcción. Por (una de las tiendas) Hiraoka. Está dirigida no solamente para la gente del cono oeste, sino del cono norte que ingresa por la avenida Faucett. Es un sector progresista y atractivo. Imagínate Megaplaza, Plaza Norte.
MIYASATO Y LOS CUMPLIMIENTOS ANTISÍSMICOS
En los últimos años la ciudadanía ha tomado mayor conciencia sobre los simulacros antisísmicos y para el Gobierno es política de Estado. ¿Cómo está participando Corporación Miyasato desde el sector construcción?
Desde ya el Reglamento Nacional de Edificaciones solicita o está autorizando solamente vidrios templados o laminados que son los llamados vidrios de seguridad. Estos cuando se rompen no forman cortes muy filosos. Aparte, otra división de la Corporación es la venta de láminas de seguridad en donde si uno quiere reforzar más este esquema, puede aplicar unas láminas que cuando se rompen sostiene toda la estructura de vidrio, no cae.