Por Rubén Kanagusuku
La ONG Asociación Juvsol-Américas importa desde hace un tiempo las almohadillas generadoras de calor muy usadas en los inviernos japoneses, que también ayudan a combatir los males del frío y es aplicable a las terapias físicas de rehabilitación y otras utilidades.
Conversamos con Magno Mendoza para que nos muestre las diferentes bondades del producto.
¿De qué está hechas las almohadillas?
De hierro en polvo y carbón. Cuando sale de la bolsita emite calor. Cuando lo encierra en la bolsa se enfría.
¿Qué problemas o males ayuda a curar?
Tiene usos por ejemplo en la artritis, reuma, elimina dolores y el frío. En el caso de los cólicos se recomienda colocar en el estómago, cuando es embotamiento o ha comido mucho o es un problema de enfriamiento también. Como se acostumbra en otros países, se cura de manera natural con calor mineral infrarrojo. Y este producto no necesita colocarlo en un horno para darle calor. Es una terapia japonesa que evita estar tomando pastillas. Es muy natural.
¿Cuánto dura?
Tiene un tiempo aproximado de duración de tres noches de ocho horas. Cuando cumple su función es recomendable guardarlo en su bolsita (sin oxígeno) para su mayor duración.
¿Cómo sería la función antiestrés?
Solamente por momentos, pues uno no puede estar toda la noche con esto. Se coloca en los hombros, luego se rota en las caderas y se deja en la columna un rato. Si la persona tiene sueño acumulado y no puede dormir, con este tratamiento se terminarán sus problemas de insomnio. Lo importante es saber darle utilidad al producto. No abusar tampoco.
¿Y en lo que se refiere a la reducción liposa?
Cuando una persona tiene colocado el producto una hora aproximadamente en la zona liposa, el calor hace que la persona pierda bastante líquido. Al generar calor hay que ayudarse con bastante líquido y, como complemento, hacer cierto masaje en la zona.
¿Tiene alguna contraindicación?
Como toda terapia de calor, no poner en heridas, pues en inflamante en ese caso. Sólo se pone en lugares donde no hay heridas ni várices. Y la primera noche se pone sobre una prenda porque no todos tenemos la misma consistencia en la piel y la puede irritar.
¿Dónde podrían comunicarse las personas interesadas en adquirir el producto?
Pueden escribirme a magnoperu@gmail.com o ingresar a www.mikalor-peru.blogspot.com. Hay muchos miembros de la colonia japonesa que deberían saber que este producto ya se puede adquirir en el Perú. Varios dekasegi saben de su existencia pues es muy usado en Japón. Ya lo tenemos al alcance de todos ahora.