La Asociación Yamaguchi Kenjin del Perú dio por concluidas sus actividades del año, con un almuerzo en la residencia campestre de la familia Umemoto, presidida por su presidente Pedro Aritomi; la presidenta de Fujimbu, Erina Fujii y los principales directivos del kenjinkai.
Se inició esta celebración con las palabras de la secretaria general Violeta Matsusita dando la bienvenida a los presentes, agradeciendo a las señoras de la dirección de mantenimiento que se encargaron de organizar este evento.
Resaltó la importancia del coro que ayuda activar la memoria, pulmones, corazón y otras partes del organismo. Al igual el aprendizaje del idioma japonés activa el cerebro, evitando se atrofie volviéndose holgazán y sea presa fácil del Alzheimer, que es muy amigo de morar en cerebros precisamente holgazanes, u otras afecciones.
A continuación el coro entonó varias canciones tanto en nihongo como en español, como de costumbre deleitaron haciendo que con armónicas vibraciones sonoras eleven los espíritus y equilibren las energías.
Se llevaron a cabo juegos recreativos participando la gran mayoría, siendo todos muy divertidos e interesantes, además de la emoción de jugar, hubo premios a ganadores y castigos para perdedores, que tenían que cantar o bailar o lo que desearan. Se compartió un suculento y delicioso almuerzo preparado por las señoras expertas y trabajadoras por excelencia, haciendo que este sea un día diferente, feliz e inolvidable.
Participo en esta actividad el médico dermatólogo, Hidekazu Imamura, un enamorado del Perú, sus costumbres, tradiciones, y potajes. Por ello viene a nuestro país todos los años desde Yamaguchi Ube.
Como cierre de programa el presidente Pedro Aritomi clausuró las actividades del año, resaltando la importancia de compartir vivencias que aunque se repitan, tienen su propio encanto y de los socios depende que al recordarlos se disfruten nuevamente.