En Arturo Zegarra Kawahara la puntualidad es una cualidad básica. Si algo despierta admiración inmediata en su sencillez y humildad, lo esencial de su personalidad. Son los valores que le enseñó su obaachan y se fortalecieron durante los 10 años que trabajó en Japón.
Arturo es un joven empresario que hoy abre las puertas de la más grande Feria Navideña Jockey, en el Centro de Exposiciones Jockey, Hipódromo de Monterrico. Estará a disposición del público hasta el 26 de diciembre, de 10:30 a.m. a 9:30 p.m.
Arturo Zegarra es el creador de la empresa 406Producciones y en el 2010 comenzó con la Feria Navideña Jockey, dos meses después de su regreso de Japón. La primera experiencia fue exitosa porque convocó la participación de 200 empresarios, y este año supera esta cifra.
El joven empresario tiene la seguridad de reventar con infinidad de atracciones. Hoy sábado, que es la inauguración, se realizarán conciertos y el desfile con ropa independiente que se llama Mírala. «Además tenemos muchísimas sorpresas que serán de agrado para todos los asistentes. Los shows comenzarán a las 4:30 p.m.», promete.
«Quienes vayan a la feria pueden encontrar desde sandalias hasta joyas, ropa para todas las edades, inclusive motos, porque tenemos empresas grandes, medianas y chicas que participan en la feria», afirma.
En cuanto a los atractivos, enfatiza los conciertos de Dengue Dengue Dengue, Barrio Calavera y Los Protones.
Además habrá desfiles de Giannina Luján, Andrea Luna, y presentaciones de Lima Kids y la segunda fecha Miss.Perú.com y subraya que el ingreso a la feria es libre.
El fundador de 406Producciones invita de manera especial a la colectividad nikkei, «porque van a encontrar productos de mejor calidad, con precios cómodos».
Entre los más de 200 stands navideños se encuentran dos empresas nikkeis: Issho T-Shirt, que se dedica a la producción de polos con kanjis y diseños japoneses, cuya propietaria es Patricia Furuya; y la Empresa Kui, creación de Susana Ikeda.
APLICA EXPERIENCIA DEKASEGI
¿La experiencia en Japón la aplicas como empresario?
Claro, de todas maneras. En Japón aprendí ser responsable y educado con la gente con quien he trabajado. Aquí he tratado de inculcar a los chicos que trabajan conmigo, sobre todo en la responsabilidad del tiempo. Los peruanos siempre nos atrasamos entre 10 o 20 minutos.
En Japón, ¿te has sentido dekasegi?
Durante los 10 años que he estado allí me he sentido bastante cómodo. Japón me ha gustado mucho, quisiera regresar, pero para visitar. Creo que trabajar 10 años en las fábricas es suficiente.
¿Por qué decides volver al Perú?
Porque la situación económica en Japón no era tan buena, no era como al comienzo, y vi que mi hermano ya tenía su empresa. Conversé con un amigo del colegio y vimos posibilidades de organizar la Feria Navideña Jockey.
¿Lo tenían previsto?
Cuando hicimos el estudio de mercado vimos que sí era factible. En el 2010 las ferias navideñas ya no estaban tan rentables, no estaba funcionando bien para los expositores, por eso decidimos darle un mejor lugar, invertir en la publicidad para que se haga conocido.
¿A qué edad y por qué fuiste a Japón?
A los 20 años. Estaba estudiando, pero en esa época la economía del Perú todavía no estaba bien y decidimos que teníamos que ayudar a la familia, por eso viajamos a Japón, al menos para pagar los estudios. Estaba estudiando Economía en la Universidad Nacional de San Marcos.
Cuando volví al Perú el primer año comencé a trabajar, al año siguiente comencé a estudiar ingeniería de software en el Instituto ISIL.
¿Qué les sugieres a los peruanos que trabajan en Japón y desean volver?
Que sigan trabajando, que junten su platita para poder regresar. En el Perú tienen muchas oportunidades. Es difícil porque necesita mucha dedicación, muchas veces te amaneces trabajando, pero al final da frutos.
LA NAVIDAD PARA LOS PERUANOS EN JAPÓN
¿Cómo es la Navidad para los peruanos en Japón?
Allá trabajábamos, pero los años en que estuvo mi mamá comíamos pavito, un pollipavito chiquito. También podíamos comprar nuestro panetón y nuestro chocolate, porque hay tiendas en Japón. De todas maneras lo celebrábamos la noche del 24 y el día 25 teníamos que trabajar.
¿Cómo era tu sentimiento católico?
A veces armábamos el nacimiento de Jesús, pero muy pequeñito, con figuras chiquitas y también un árbol chiquito, todo era simbólico, no había espacio en los apato. De repente utilizábamos un retablo de Ayacucho o piedra blanca de Arequipa, pero todo muy pequeñito.
¿Cómo lo celebrarás aquí?
Con mi mamá y con mis hermanas. Luego visitaremos a nuestra obaachan.
¿Mantienes las tradiciones de Japón?
Claro, además de haber estado en Japón, en casa siempre comemos el plato sekihan en Año Nuevo. De todas maneras mantenemos las costumbres japonesas.
¿Tus abuelos maternos te enseñarnos los valores?
Sí, la sencillez y la humildad, no creerse superior a alguien. En 406Producciones nosotros mismos somos vendedores, cobradores, hacemos mil oficios todavía en la empresa.