En el Museo Andrés del Castillo, ubicado en Jr. de La Unión 1030, Lima 1, tenemos una única ocasión conocer y admirar la artesanía japonesa contemporánea, hasta el 16 de diciembre. La atención va de miércoles a lunes de 9:00 a.m. a 6:00 p.m.
Yoshida Minori: Tesoro Nacional Viviente de Japón.
En la exposición Artesanía Japonesa Contemporánesa está Yoshida Minori (1932), Tesoro Nacional Viviente de Japón, en cuya obra detalla lo que es la ostentación y el uso de colores deslumbrantes como el oro y la plata.
Yoshida Minori nació en Komatsu, Japón. Su nombre real es Minoru. Se graduó en la escuela de Kanazawa, luego aprendió pintura en el horno Kisan. Se hizo famoso al desarrollar la pintura underglaze oro, porcelana dorada. En 1974 se presentó por primera vez en la 21ª Nitten.
Yoshida Minori forma parte de la corriente Kamamoto de los Kinzan-gama. Es la tercera generación de Kizan. En 1992, fue nombrado Tesoro Nacional Viviente por la prefectura de Ishikawa y posteriormente, en el 2001, por el mismo Japón.
Asimismo, en todo el país fue distinguido con numerosos premios. Sus obras de arte han sido presentadas a la familia real de Japón y algunos de sus trabajos están en la colección de la galería Sackler Smithsonian, en Washington.
Origen de Ko-Kutani
En nacimiento de la técnica Ko-Kutani se remonta al periodo inicial Edo, alrededor de 1655. Desde el siglo XI hasta principios del XVII, Japón importó cerámica china y coreana que las clases altas utilizaban para la ceremonia del té. Las campañas del jefe Toyotomo Hideyoshi para conquistar China (1590), se denominaron «guerras de la cerámica» porque la emigración y secuestro de alfareros coreanos fue un factor importante en esta guerra.
La producción local de porcelana genuina comenzó después de que Yi Sam-pyeong descubriera la materia prima para la porcelana en Arita, Japón. Maeda Toshiharu, el primer señor de Daishoji, enfocó su atención en la cerámica y envió a Goto Saijiro a China para mejorar su técnica.
Fue un periodo de florecimiento de los hornos de Arita porque las guerras entre la dinastía Ming y los manchúes en China detuvieron la exportación de cerámica china a Europa y, de esta manera, surgió un estilo japonés propio, caracterizado por métodos de esmalte vidriados en el pueblo de Kutani.
Aproximadamente en 1730, por razones desconocidas, desaparece el estilo Ko-Kutani. A inicios del siglo XIX aparecieron diferentes estilos como el Mokubei que emplea los cinco colores Kutani sobre una capa roja. El estilo de Yoshida excluye el rojo de su espectro para crear una atmósfera dignificada.
La historia de la artesanía japonesa es muy antigua, pues abarcan siglos de historia y se conforma de una variedad de influencias artísticas que provienen de China y Corea. Estas influencias han sido gradualmente absorbidas y desarrolladas, resultando finalmente en obras que reflejan el temperamento artístico japonés, explica Shiraishi Masami, curador de la exhibición Artesanía Japonesa Contemporánea y director de Arte de la prefectura de Yamanashi.
La historia de la porcelana japonesa es evidencia de la naturaleza pragmática del pueblo de Nihon para alcanzar una producción autóctona de un objeto tan altamente valorado.
La ostentación
Una de las principales características del arte japonés es el uso de colores deslumbrantes como el oro y la plata. No significa que se utilicen simplemente en grandes proporciones, sino que se emplean para las técnicas especiales, tales como la aplicación de láminas de oro o plata, la aspersión de polvo de oro de plata y la incrustación de líneas de oro o plata. En lugar de utilizar el metal como material de base, este se concibe y se utiliza como un color más que posee una característica peculiar. Además, en muchos casos, el oro o la plata se utilizan junto con otras tonalidades tales como el bermellón, suaves o intensos verdes o el naranja, para lograr únicas y hermosas combinaciones. Este es un ejemplo de la sensibilidad del arte japonés para el color, que también puede observarse en las pinturas Yamato-e. Estos colores se utilizan a veces de forma independiente y, en otros casos, junto con otros colores. A pesar de ser ostentosa, la intención no es expresar solamente la intensidad de elementos como el oro y la plata; más bien, registra un grado de profundidad que sugiere suavidad y delicadeza. (Fuente: The Japan Foundation)