Cañete, la ciudad más poblada de la Región Lima Provincias, enfrenta el mayor porcentaje (1800 casos en el 2012) de denuncias por violencia familiar, sin embargo, no existe una casa de refugio para las víctimas con el fin de brindarles auxilio. Esta realidad se evidenció durante la primera audiencia descentralizada «Protección Legal contra la Violencia Familiar» de la Comisión de la Mujer y Familia, que preside la congresista Aurelia Tan de Inafuko (AF), quien la inauguró en la Casa de la Cultura de San Vicente de Cañete.
Asimismo, se escuchó el clamor de la población para que se doten a las comisarías de policías femeninas y psicólogos para que las mujeres no tengan vergüenza de denunciar a sus agresores,
Aurelia Tan, representante de la Región Lima Provincias, también inauguró una oficina descentralizada de su despacho, en Imperial (La Mar 226), para atender las denuncias de agresiones contra niñas, niños, adolescentes, adultos mayores y mujeres que sufren violencia familiar.
Dijo que la violencia familiar es un problema que interrumpe el normal desarrollo de las familias y de la comunidad. «Por eso, tenemos que realizar estrategias de educación y comunicación que involucren a todos los sectores, maestros, padres de familia y medios de comunicación», afirmó Aurelia Tan durante su alocución en la audiencia pública a la que asistieron unas 300 personas.
La audiencia fue el escenario propicio para que las mujeres brinden sus testimonios sobre las agresiones y abusos propinados por sus esposos o parejas, que fueron recogidos por la Comisión de la Mujer y por las autoridades presentes como la fiscal Pilar Ruiz Arrieta, de la Primera Fiscalía Civil y de Familia de Cañete; la fiscal Elizabeth Vadillo Leano, fiscal de la Primera Fiscalía Penal Corporativa de Adecuación, y Rosmery Benito Contreras, representante del Centro de Emergencia Mujer de Cañete.
Asimismo, dirigentes del Vaso de Leche y otras organizaciones de mujeres informaron que muchas veces las leyes no se aplican y cuando derivan casos de abusos contra menores de edad, los agresores no pueden ser detenidos por la policía por falta de pruebas. Fue entonces, que la congresista Celia Anicama Ñañez, acotó que tan sólo con indicios los presuntos denunciados deben ser puestos a buen recaudo, porque así lo estipula la Ley de violencia Familiar.
La congresista Gladys Oseda Soto, quien también asistió a la audiencia, manifestó que, como obstetriz, daba fe de las dificultades que tienen las mujeres para denunciar a sus agresores.
«Cuando he ido al médico legista, enviada por la Policía, he salido decepcionada porque allí me dijeron que como no tenía moretones en mi rostro y mi cuerpo, entonces, no había evidencia de que mi pareja me había pegado; pero es que los golpes no se notan de inmediato, sino después. Por eso, pido que hagan siempre estas reuniones y no nos olviden», dijo una atribulada madre de familia que acudió a la audiencia con su bebé en brazos.
La respuesta de la congresista Aurelia Tan no se hizo esperar e invocó a la Policía Nacional y operadores de la justicia (fiscales y jueces) que actúen con prontitud frente a los casos de violencia, para evitar feminicidios que se incrementan en el país, pues seis de cada 10 mujeres víctimas de femincidio encuentran la muerte en sus propias casas. «El enemigo muere con su víctima». «Esto no puede seguir, la violencia tiene que acabar ya», enfatizó.
La congresista Aurelia Tan, antes de clausurar la audiencia pública, manifestó que la violencia comienza desde temprana edad y las niñas, repiten patrones culturales de sus hogares y creen que el maltrato por parte del varón es una situación normal, por eso se quedan calladas.
«Pero esto no debe suceder, las mamás tienen que conversar son sus hijas e hijos, no permitan abusos dentro de sus hogares, formulen sus denuncias. Existe la Línea gratuita Nº 100, del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Mi Despacho y la Comisión de la Mujer en Lima, y aquí en Cañete en mi oficina descentralizada también pueden formular sus denuncias», concluyó.