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Amante del enka

Por Alejandro Yoshioka

María Lisseth Morales Aliaga (25) es una amante de la cultura japonesa y, como tal, su sueño fue conocer Japón. No declinó en ello y fue invitada por un programa japonés para demostrar sus conocimientos sobre el enka, género musical que le fascinó cuando una noche del 31 de diciembre vio el afamado Kohaku de la NHK.

Lisseth participó en el programa Iine Japan de Fuji TV, en donde se presenta a extranjeros que gustan de la cultura japonesa.

¿Cómo se dio tu participación en el programa japonés?
El contacto inicial fue a través de la profesora Ana Takahashi que es la directora del Keijiban Kurabu. La productora del programa se contactó con ella pues estaban buscando a un peruano que sepa de enka y tenga conocimiento de nihongo. Se presentaron videos míos y fotos, luego tuve una entrevista vía Skype en donde me preguntaban por qué me gustaba el enka y desde cuándo. Pasé también una especie de prueba en la que medían mis conocimientos sobre el enka, poniéndome las entradas de las canciones que debía identificar. Después me mostraban fotos y tenía que identificar al cantante. Salió positivo y comencé a hacer las coordinaciones para hacer el viaje el 5 de octubre.

Cuéntanos sobre el programa.
El programa se llama Iine Japan y se transmite por Fuji TV. Busca extranjeros que gusten de diferentes aspectos de la cultura japonesa. La primera emisión fue en julio, donde estuvieron los fans de AKB48 y Hello Kitty. Ahora decidieron llamar a los fans del enka, de AKB48 y a los que admiraban a un Shogun. Había personas de Brasil, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia y Perú, nos comunicábamos usando el inglés y japonés. Los fans del enka fuimos el primer grupo en aparecer y estuvimos en pantalla cerca de 45 minutos.

¿Cómo fue tu experiencia en Japón?
En lo que respecta a fans del enka se midió nuestro conocimiento sobre éste género musical y debimos mostrar algún talento. En todo el mes previo al viaje a Japón, no me detuve mucho a pensar que me iba a Japón, sino que estaba más abocada a arreglar todas mis cosas. Una vez allá, fue un choque: llegué al aeropuerto y me esperaban los de la producción que nos llevaron al hotel, vi la ciudad muy grande, las carreteras enormes y pensaba que en Japón me perdería.

El día de la grabación estábamos emocionados, preparándonos en el camerino, pues debíamos cantar. Al jurado le gustó mi actuación, aunque estaba muy nerviosa pues había coordinado que cantaría una determinada canción, pero una semana antes me la cambiaron y debía cantar Eto tsubame de Mori Masako. Era un tema que nunca había cantado, no sabía la letra y era bien difícil, entonces le pedí a una amiga de la Asociación de Cantantes Nikkei, Shizuko Córac, que me enseñe. Ella me ayudó mucho y me permitió hacerlo bien en el programa.

¿Qué conociste luego del programa?
Nos dijeron que llegaba el 7 de octubre y el 10 debía regresar a Perú, pero yo les pedí, si había oportunidad, quedarme más días por mi cuenta y la producción accedió. Estuve tres días con la productora y luego estuve por mi cuenta paseando por Akihabara, Harayuku y en los últimos días visité a mis primos en Hamamatsu, así que viajé sola en tren bala. Nunca había sido muy cercana con mis primos, pero me acogieron muy bien y esa fue la cereza en mi viaje. Mis primos son nikkeis, se apellidan Higa y son de Cañete.

¿Cómo nace tu gusto por la cultura japonesa?
Es una larga historia, se remonta a cuando tenía cinco años y cuando en el canal 7 se transmitían los programas para niños de Japón. Luego, poco a poco, me fueron gustando los anime y la música en ellos, que eran melodías distintas a las latinas. Como en esa época no conocía el significado, me era más llamativo.
En mi época universitaria como que se quedó un poco dormido todo esto, pero recuerdo que un 31 de diciembre estaba esperando a mi mamá para salir a una reunión y se me ocurrió ver la NHK. Estaban transmitiendo el Kohaku de Fin de Año y había cantantes de enka. Eso me gustó mucho. Entonces fui investigando sobre el enka y sus principales exponentes, así como la fusión de instrumentos en la música. Incluso yo misma fui practicando en mi casa hasta que empecé a entrenar mi voz en el Jazz House. Incluso un día me enteré del Concurso Interclubes de la Canción de AELU y quise participar, pero me dijeron que la participación era por clubes y debía integrar uno. Buscando, llegué a Kumamoto Kenjinkai con el profesor Marco Fukusaki y con él comencé en el entrenamiento en el enka, canté en el 2010 y el 2011, cuando clasifiqué a la categoría Voces Nuevas.

¿Desde cuándo estudias nihongo?
Más de un año y medio.

¿El viaje a Japón fue un sueño cumplido?
Lo veo como un paso en mi vida. Siempre quise ir a Japón porque me llamaba mucho la atención la cultura y es algo que he cumplido, pero ahora quiero ir de nuevo y estar un poco más de tiempo.

¿Qué te gustó más de Japón?
Me gustó mucho la atención que los negocios le dan a los clientes: ellos se esfuerzan mucho por dar una atención óptima y muy respetuosa. Me gustó además el orden de Tokio, que a pesar de ser una ciudad muy poblada todo es muy ordenado.

¿Qué les dirías a las personas que al igual que tú disfrutan de la cultura japonesa?
Por muchas circunstancias de la vida, por más que las cosas parezcan imposibles, como a las personas que les gusta la cultura japonesa y quieren ir a Japón siendo muy difícil, yo les digo que no dejen de soñar e intentarlo.
Yo entré a cantar a Kumamoto sin conocer a nadie y ellos me aceptaron, luego poco a poco fui entrando a las actividades del Keijiban Kurabu sin que me conozcan, fui abriéndome paso poquito a poco en la escena musical nikkei y ahora he tenido oportunidad de cantar como lo hice en el 20 aniversario del Centro Jinnai, siendo la única que no era nikkei.
Yo les digo que si quieren algo, sean constantes, porque nada es imposible.

Datos

María Lissteh es psicóloga y trabaja en el Hospital María Auxiliadora.
El programa en el que participó lo puede ver en el link: http://video.fc2.com/es/content/201211060NJLRMZX/?otag=1