Las casas sin columnas y construidas en pendientes inestables, así como las levantadas en las zonas antiguas de Lima y Callao, serían las primeras en colapsar ante la ocurrencia de sismo de 8 grados, como se simulará mañana en el simulacro nacional, advirtió el sismólogo Julio Kuroiwa.
El especialista precisó que algunas zonas de más alto riesgo frente a un movimiento telúrico de magnitud son las que rodean la capital, como los distritos de Puente Piedra, San Juan de Lurigancho, Ate, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador.
«Muchas casas en esos distritos no tienen columna y han sido construidas en pendientes inestables de arena eólica, en cerros. Y en el Callao, hay casas de quincha y adobe que, con la inundación de un tsunami, se caen solitas», sostuvo en diálogo con Andina.
De igual manera, estimó que algunas viviendas del Centro Histórico de Lima, debido a su antiguedad, sufrirán serios daños ante un fuerte sismo, aunque reconoció la solidez del terreno en esta parte de la ciudad.
En tal sentido, Kuroiwa saludó la realización del simulacro nacional de sismo y tsunami que el Instituto Nacional de Defensa Civil realizará el jueves 15 a las 10.00 a.m. y con magnitud 8 en la escala de Richter.
Remarcó, sin embargo, la necesidad de impulsar desde los colegios una cultura de prevención que contribuya a que los peruanos estén preparados ante la eventualidad de un terremoto.
«Los simulacros son muy útiles, pueden salvar muchas vidas, pero las enseñanzas dicen que para tener éxito en salvar vidas hay que efectuar una serie de obras que reduzcan el riesgo», señaló.
Cien mil viviendas sin columnas
Estimó que, en el caso de Lima, existen más de 100 000 casas que han sido construidas con ladrillos, pero sin columnas, en zonas de alta intensidad sísmica con pendiente inestable, como son los conos que rodean la capital.
Mencionó igualmente el caso de la provincia del Callao, donde una inundación, posterior a un sismo, traería fácilmente abajo las miles de casas de quincha y adobe que han sido construidas en esa zona y que ya están desgastadas por la humedad y por sismos pasados.
«Una casa que está en pendiente, hacia dónde correría la familia», se preguntó al tiempo de señalar que en el caso del Callao, las casas se caerían y a la media hora llegaría un tsunami.
Citó la prevención que demostró la población de la ciudad japonesa de Kamaishi, donde el 98,5 por ciento de los estudiantes se salvó de la inundación que causó el terremoto del 2011, gracias a la preparación que tenían sobre prevención de desastres.
«Se salvaron porque el sistema educativo y la comunidad japonesa tradicionalmente tiene una alta conciencia de que hay que protegerse de los desastres», anotó.
Sobre el particular, insistió en la necesidad de incluir en los cursos que se imparten en los colegios a nivel nacional uno referido a la prevención de desastres a causa de sismos.
Dijo que existe un dispositivo legal que señala de manera obligatoria la gestión de riesgo de desastres en los colegios y en todos los niveles de gobierno para una gestión eficiente frente a un sismo.