En su segundo día en nuestro país, el autor de Shima Uta, Kazufumi Miyazawa, visitó Cañete, empezando el itinerario en la playa de Cerro azul donde pudo apreciar el Monumento Conmemorativo por el Centenario de la Inmigración Japonesa al Perú en memoria de los pioneros llegados el 4 de abril de 1899.
En el lugar, Miguel Gusukuma, presidente de la APJ Cañete explicó a Miyawaza la importancia histórica que tiene aquel lugar para la comunidad nikkei, pues desembarcó el mayor contingente de japoneses llegados a suelo peruano.
Seguidamente la comitiva conformada por el equipo de producción del cantante se dirigió al templo Jionji, eregido en memoria de los ancestros. Miyazawa pudo apreciar allí el profundo respeto que los nikkeis sienten por sus antepasados al observar los ijais que allí se guardan (más de 2000) y la dedicación de los primeros inmigrantes al construir el templo para que la tenacidad y sacrificio sirvan de ejemplo a las generaciones venideras.
Al concluir la visita se dirigieron al cemeterio Casablanca que guarda los restos de los primeros inmigrantes que trabajaron en las haciendas de Santa Bárbara, La Quebrada y Casa Blanca. Allí se celebran al año el Ohigan y el tradicional Obon. Como punto final del recorrido, Kazufumi Miyazawa se dirigió al hogar de Kosei Gusukuma, koreisha cañetano con quien departió y cantó numerosas canciones a ritmos de shamisen.
El cantante regresó a Lima para empezar con los ensayos de preparación para el concierto del domingo 11 de noviembre en el Teatro Peruano Japonés.