Cuatro obras teatrales protagonizadas por alumnos de cuatro colegios, San Antonio de Padua, La Unión, La Victoria y José Gálvez, dieron vida al 4º Festival de Teatro Nikkei interpretando personajes inolvidables.
Este festival constituye una verdadera actividad cultural, por el contenido, reflexiones y aprendizaje de los participantes y los asistentes. La iniciativa es del departamento de Cultura de la Asociación Peruano Japonesa, que dirige Jorge Yamashiro. El escenario fue el auditorio Dai Hall.
Historia de la muñeca abandonada
El elenco del taller de teatro del 6to grado de primaria del I.E.P. San Antonio de Padua abrió el festival con la obra Historia de la muñeca abandonada, que pertenece a Ismael Contreras y la adaptación lo hizo Vanessa del Busto Agüero.
El argumento, tierno y entretenido, es de una niña que abandona una muñeca que su mamá le dio a pesar de tener muchas. Una niña pobre recoge la muñeca de la basura y con ingenio y amor la renueva. Cuando la primera niña la ve y la reclama como suya. ¿De quién es la muñeca? La niña de la calle, interpretada por Ariza Yuriko Canahualpa Nakamatsu, a pesar de que ha sido lo mejor encontrar una muñeca la devuelve y de esta manera evita los pleitos.
El Principito
Los estudiantes Cegecoop La Unión representaron a los personajes de la obra El Principito, de Antoine Saint Exupery. La directora del teatro fue Miriam de la Torre Navarro.
Un piloto y su nave averiada se encuentran en el desierto con un pequeño niño y surge una amistad. El pequeño le cuenta al adulto que empezó su travesía buscando una explicación para darle valor a su más grande tesoro que es una flor. Es así que descubrimos al principito, a su amigo el piloto y a maravillosos personajes. Asimismo, ellos aprenderán sobre la inocencia de nuestro ser niño y nuestras preocupaciones cuando nos convertimos en adultos. Los principales personajes, el aviador y Principito, fueron interpretados por Maricarmen Robles Luna y Kiomi Matsukawa.
El pescador de Urashima
El elenco teatral del I.E.P. Peruano Japonés La Victoria participó con la obra El pescador de Urashima, un cuento japonés mundialmente conocido. La adaptación para los alumnos de La Victoria lo hizo Julio César Joaquín.
El argumento consiste en la historia de un pobre pescador que al atrapar una tortuga gigante, por compasión, decide soltarla. Resultó ser una sirena que era la hija del Rey Neptuno. Se casa con ella y vive en el mar profundo. Al pasar el tiempo siente nostalgia y pide volver a ver a su familia sin pesar en las sorpresas que iba a encontrar.
Eduardo Matsumura, alumno del 4to grado de secundaria, hizo el papel de Urashima, manifestó que en sí la obra tiene un contenido muy serio, pero al nacerle la chispa, Urashima salió al público con elementos cómicos, por lo que fue un personaje un tanto diferente al cuento japonés.
Por esta nueva experiencia, Eduardo Matsumura descubrió su fascinación por la actuación, por lo que su sueño es ser actor. Sin embargo, su prioridad al terminar el colegio es dedicarse al turismo gracias a su dominio del japonés.
Desde los 9 años, Eduardo vivió en la prefectura de Tochigi, y por razones del terremoto de marzo del 2011 tuvo que regresar al Perú y ahora estudia en el colegio La Victoria.
La historia de la Caperucita Roja
Con una obra y actuación hilarante, los alumnos del I.E.P. Peruano Japonés José Gálvez subieron al escenario del auditorio Dai Hall. Fue con la obra La historia de la Caperucita Roja del autor Luis Marques, y dirigida por María Sánchez Guerreros.
La breve reseña fue una versión antónima de la historia de la Caperucita Roja, en la cual el lobo no es la figura atemorizante y la Caperucita el ser indefenso. Se cambian los roles completamente y el lobo se presenta ante una obaachan para buscar trabajo y la Caperucita le domina y lo convierte en un animal indefenso. El público, especialmente, los niños festejaron con carcajadas y aplausos las secuencias de La Historia de la Caperucita Roja, a tal punto, que al final del 4º Festival de Teatro Nikkei, adultos y niños se tomaron fotos del recuerdo con el lobo.