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Okinawa Fujinkai, tradición y solidaridad

Organizada por la Cooperativa de Ahorro y Crédito Aopcoop, se realizó el pasado jueves 25 la conferencia titulada Okinawa Fujinkai, travesía de compromiso, armonía y solidaridad en el auditorio Jinnai del CCPJ.

El maestro de ceremonias Ángel Shirota presentó a las consejeras de la institución femenina, quienes expusieron la historia y aportes de la institución a la colectividad nikkei. Las conferencistas fueron Elena Maehara de Kiyan, la sensei Haruko Miyagui, Francisca Chinen, Mitsuko Teruya, Elena Sakihara Naoko Tokumura.

La sensei Haruko Miyagui hizo una remembranza de la institución. «La necesidad de tener autonomía motivó a las damas okinawenses a formar la institución. Se conversó con el presidente de la AOP de ese entonces, Eito Kobashikawa, con sus directivos y consejeros. Luego de esto, Hatsuko Uehara consultó a Ginju Igei, patriarca de la colectividad, quien recibió la idea de la nueva asociación con mucho agrado y decidió brindar total apoyo».

«Antes de formar Okinawa Fujinkai, la función de las damas de la colectividad se limitaba a brindar apoyo como Comité de Damas, teniendo siempre la aprobación de los directivos del kenjinkai para cualquier actividad que se deseaba realizar», recordó la sensei Haruko.

La juramentación de la directiva de la Asociación Femenina Okinawense del Perú fue el 15 de enero de 1978, teniendo como miembros a la presidenta, Hatsuko Uehara; vicepresidenta, Uto Gushiken; secretaria general, Nobuko Katekaru y tesorera, Haruko Miyagui.

Las primeras actividades que realizaron fueron recaudar fondos para los preparativos del día de la juramentación y captar socias con la ayuda de los presidentes de los diferentes Shi, Cho y Son. Gracias a ello se pudieron reunir a más de 1200 socias.

Seguidamente Mitsuko Teruya narró las actividades culturales que ha realizado Okinawa Fujinkai a través del tiempo, estando siempre presentes en el programa de actividades anuales de la colonia como las celebraciones de Año Nuevo, los paseos de invierno, los homenajes a los mayores de 70 años.

«No solamente eran los bailes y odori, sino antiguamente habían situaciones cómicas o sketchs que por falta de colaboradores ya no lo ponemos en escena», manifestó Teruya. Mencionó además la importante participación de Okinawa Fujinkai en el Centenario de la Inmigración Okinawense al Perú.

Por su parte, Francisca Chinen comentó acerca de los campeonatos deportivos realizados por la institución. «En el año 1983 siendo presidenta Nobuko Katekaru me propuso que realizaramos el campeonato de vóley a nivel de las señoras denominándolo \"Mama-san voley\". Los primeros campeonatos se realizaron en el AELU en las noches, pero luego en el nuevo complejo deportivo de la AOP en Ate», recordó.

«Anteriormente se jugaba separando a los equipos por la parte norte (Kunigami), centro (Nakagami) y sur (Shimajiri), pero al haber tantas participantes se realizaron los campeonatos por diferentes sonjin, gracias a esto, las personas se identificaban con sus respectivos sonjin y si no sabían le preguntaban a los papás o a los ojiichan y obaachan. Además de esto pasaban la voz a los demás miembros de la familia, logrando una integración y conocimiento de nuestros antepasados a través del deporte» refirió Chinen.

La parte gastronómica estuvo a cargo de Naoko Tokumura quien manifestó que una de las prioridades de la institución es preservar y difundir la cocina okinawense que data desde la misma fundación de la institución en 1978.

«Antes para los grandes eventos familiares, no era como hoy que se puede contratar a un servicio de bufett o catering. En aquella época todas las señoras amigas de la familia iban a contribuir en la preparación de la comida para los matrimonios, cumpleaños, etcétera», manifestó.

«Otro detalle curioso es que cada familia acostumbra a preparar un poco más, por si alguien llegara de visita. Por eso hay un dicho en uchina: innaguche keeche naran que quiere decir ‘no se puede ir sin invitarle a comer’».

La comida es la manifestación que refleja el espíritu de un pueblo, por eso en cada detalle de nuestra comida se refleja el espíritu uchinanchu.

Gracias a la comida, Okinawa es famosa mundialmente como la tierra de la longevidad por ser balanceada, con ingredientes saludables.

«Recuerdo cuando mi mamá preparaba el sata andagui y yo le decía: ‘es muy grande, es muy tosco’ y ella me respondía: ‘Todo puede ser grande, menos la enfermedad’. Ese es el espíritu okinawense», comentó.

«La segunda generación heredó mucho de los conocimientos gastronómicos traidos de Okinawa, por eso el objetivo de nuestra institución es trasmitirlo a las siguientes y perdure a través de ellas con el kimochi uchinanchu»

Elena Sakihara inició su ponencia refiriendose a las actividades que realiza la institución en sus 34 años de vida participando activamente en los diferentes eventos de la colectividad nikkei, realizando obras sociales, promover el trabajo en conjunto de los diferentes Shi, Cho y Son fomentando la amistad, la familiaridad y la confraternidad a través de celebraciones como el Kodomo no hi (iniciada en 1995 con la presidencia de Sadako Kiyan). Además del reconocimiento de los adultos mayores.

Otra actividad importante que realiza la institución son las clases de cocina y manualidades. Conjuntamente con la AOP se realiza el chequeo anual de los asociados. En el plano de difusión de la cultura, la institución participa en la Semana Cultural del Japón organizada por la APJ y se realizan las proyecciones de diferentes películas que difunden lo mejor de la cultura okinawense, participan también en la explanada dedel festival gastronómico de las prefecturas y en las actividades del AELU.

La institución además realizan obras sociales por Navidad y realiza una fiesta de fin de año en agradecimiento a las personas que han colaborado con la institución. Participan también del shinnenkai a principios del año colaborando con la AOP.

Elena Maehara manifestó su agradecimiento a los consejeros y consejeras tanto de AOP, como de Okinawa Fujinkai. «Nosotros tenemos una etapa de trabajo, de educación a nuestros hijos, luego cuando ya crecen ¿qué nos queda? Que uno siempre tiene que preparar el camino para cuando llegue aquella época, cuando ya uno no tiene tantas responsabilidades en la educación de los hijos. Yo invito y recomiendo a las personas a participar de Okinawa Fujinkai porque se aprende bastante. Sobre todo es la calidad de vida que nosotros podamos tener y esa calidad de vida la vamos a encontrar en Okinawa Fujinkai. Hay personas que cuando ya pasan la etapa de la educación de los hijos nos saben que hacer. Los he visto, los he palpado.Cuando uno les dice que se integren a Okinawa Fujinkai se han sentido muy agradecidos», expresó.

Finalmente hizo una invitación a la colectividad nikkei a pertenecer a la institución.