Nikkeijin peruanos, ciudadanía y el mito del Japón multicultural es el título de la charla realizada el pasado martes 23 en el auditorio Jinnai del CCPJ a cargo de la Dra. Marcela Méndez actual profesora e investigadora visitante del Departamento de Estudios del Pacífico de la Universidad de Guadalajara, México.
La investigadora señaló que a partir de 1990 se produjo un rápido incremento en la migración de nikkei a Japón gracias a la bonanza económica del país asiático en aquellos años. En el fenómeno en donde la población de nikkeis de diferentes países latinoamericanos aumentó y conllevó a una serie de situaciones tanto para los inmigrantes como para las autoridades correspondientes en el Japón.
«En Japón hay derechos que los extranjeros pueden obtener a través de la comunidad local y no del Estado pues justamente porque son extranjeros y el Estado no necesariamente garantiza ciertos derechos a los extranjeros» refirió la doctora Méndez.
Sobre el tema de algunos derechos como el voto: «los extranjeros como en la mayoría de las naciones no tienen derecho de voto pero si tienen posibilidad recientemente de participar en los referéndum locales. Cuando las ciudades en Japón hacen ciertas consultas a los residentes, por ser residente en ese lugar y por tener la visa de residencia permanente pueden ser convocados a dar su opinión. Todo esto pasa cuando por ejemplo las ciudades se fusionan en Japón.»
Sobre la situación de los extranjeros en el Japón, el año 2006 fue muy importante porque se plantea que el extranjero es un habitante. Se reconoce las necesidades que tienen los nikkeijin de vivienda, salud y trabajo. Hasta antes se veía al extranjero solo como un trabajador temporal, que cumplía su ciclo y se iba.
La Dra Méndez se refirió también a dos asociaciones peruanas en Japón que están consiguiendo logros en el Japón: Ajape (Asociación Japonés Peruana para la Integración) conformada por voluntarios japoneses y peruanos que desean colaborar con latinoamericanos que radican en Japón para que lleven una vida cotidiana en la cual puedan mantener su propia identidad cultural respetando el orden y las leyes del país que los acoge (ajape.org). Y Apeaa (Asociación Peruana de Aichi Apoyo) en donde se realizan clases de japonés para niños y para padres con el apoyo a las actividades de los residentes de Inuyama y de la ONG local \"Shake hands\". (programa de radio http:www.842.fm)
Ambas formadas por nikkeijin peruanos pero que acogen también a otros extranjeros.
La crisis
Sobre el tema de la crisis en Japón Méndez señaló que hubieron muchos divorcios pues los hombres eran despedidos y las mujeres no. Por lo cual se modificaron los roles en la casa. Esto afectó la estructura de la familia. Para los nikkeijin (de diferentes países) más de 90 000 dejaron el país cuando se desencadenó la crisis de Lehman Brothers. Gracias a ello se hicieron las contramedidas para apoyar a los trabajadores como darles capacitación, las ayudas para el retorno (más de 21 000 personas se acogieron a ese subsidio pero tuvieron que firmar un compromiso de no retorno) y dificultades que aún después de la crisis persisten como los temas de vivienda, educación y estabilidad laboral.
Al referirse a la situación de los nikkeis, señaló: «El estatus que se les da a los nikkeijin es muy positivo. Se les ha reconocido una serie de derechos que realmente se desarrollaron muchos años antes a otros extranjeros (koreanos por ejemplo) que a los nikkeijin desde el comienzo se les facilitó acceder a ellos».
Seguidamente, el Dr Carlos Aquino, recientemente condecorado por el Gobierno del Japón hizo su intervención relatando su experiencia vivida en los últimos tiempos en el archipiélago. Comentó además el caso de las enfermeras filipinas e indonesas que fueron a trabajar al Japón como referencia para que el gobierno haga más flexible las reglas para entrar al mercado laboral.
Asimismo criticó a los compatriotas quienes a pesar de vivir décadas en el Japón no han hecho el esfuerzo por aprender el idioma. «Si esas personas quieren estar en Japón y quieren disfrutar de lo bueno que tiene el Japón tiene que conocer el idioma» reflexionó.
Luego planteó la preocupación sobre la descendencia de los hijos de dekasegi.
Al referirse a la sociedad nikkei: «Yo siempre pongo el ejemplo de los inmigrantes japoneses que llegaron aquí al Perú. Muchos trabajaron en trabajos muy duros, pero hacían todo lo posible para que sus hijos salgan profesionales y ahora los nikkeis están en una situación muy buena».
Al concluir la ponencia, la Dra Marcela Méndez entregó su trabajo: «Acomodando la diversidad. Nikkei latinos e imaginario político en el Japón actual» a Akira Yamashiro, director del Departamento de Cultura de la APJ.