El primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda, planea una nueva ronda de estímulos económicos para finales del próximo mes, a raíz de que el país entró en un período de calma.
La iniciativa incluiría diferentes medidas para frenar la deflación, suavizar la apreciación del yen, ampliar las tareas de reconstrucción tras un fuerte terremoto y relajar algunas regulaciones para empresas.
Noda sostendrá una reunión extraordinaria de gabinete hoy, para instruir a los ministros sobre cómo se llevará adelante el plan.
El Gobierno japonés redujo sus proyecciones económicas tres veces consecutivas en sus evaluaciones mensuales, y la semana pasada dijo que había un tono débil en la economía actual.
A las autoridades japonesas les preocupa que las exportaciones no repunten a tiempo para mantener a la economía local en camino a una recuperación, puesto que la crisis de deuda soberana de Europa ha impactado en el comercio global y afectó a mercados como los de China.
Una inquietud particular radica en la apreciación del yen, que actualmente se negocia a alrededor de 78.9 unidades por dólar, no muy lejos del máximo de siete meses de 77.11 yenes alcanzado a mediados de septiembre.
El Fondo Monetario Internacional recortó sus estimaciones de crecimiento para Japón, luego de que la producción fabril cayera a un mínimo de 15 meses en agosto debido a las flojas ventas a China y al empeoramiento de la confianza empresarial.