Kei Kanashiro Kuwae, 17 años, estudiante del quinto de secundaria en el colegio La Unión, interpretó Vals OP 64 Nº1 de Chopin en el recital de piano.
Sus inicios fueron a los 4 años. «A mi mamá siempre le gustó el piano, por eso cuando tuvo hijos le dijo a mi papá que quería que yo aprenda piano y de esta manera me inicié, muy pequeñita, con un vestidido pomposo». Así empezó a aprender a tocar el piano bajo la batuta de Julia Shimazaki y nunca lo dejó aunque cada año necesita dedicar más tiempo a sus estudios.
«Cuando estudio para los exámenes o estoy full de tiempo, intepreto a Chopin porque es una forma de escape, una manera de concentrar mi energía. Cuando estoy molesta o cansada, tocar piano es liberarme», subraya, quien el próximo año iniciará los estudios de derecho en la Universidad de Piura.
Una vivencia inolvidable para Kei es haber tocado en Japón una pieza de Agustín Lara, al ser becaria de JICA, en enero de este año. «Fue en Yokohama, en la oficina de JICA, donde toqué una pieza de Agustín Lara. Alemanes, franceses y españoles me veían con reconocimiento», describe la joven pianista, y agradece las enseñanzas de su profesora Shimazaki.
Su predilección son las creaciones de Mozart y Vivaldi.
Kei Kanashiro tiene la confianza de que el piano la ayuda a ser una persona ordenada y perseverante. «Cuando les digo a mis profesores que yo toco piano ellos me dicen es por eso que eres muy ordenada».
De acuerdo a la preparación de la maestra Julia Shimazaki, la futura abogada tiene posibilidad ser profesora de piano, «mi sensei Shimazaki siempre me ha dicho que cuando necesite hacer algo, enseñar piano siempre es una opción».