El director ejecutivo del Programa de Ciencia y Tecnología (FINCyT), Alejandro Afuso Higa, reveló a Perú Shimpo que se está renovando la solicitud de un nuevo préstamo al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para seguir apoyando el proceso de innovación y competitividad de las empresas a nivel nacional.
Esta vez el pedido asciende a 100 millones de dólares, tres veces más del monto inicial de 25 millones utilizado generalmente en el financiamiento de la etapa experimental o piloto de las empresas solicitantes.
Afuso Higa remarcó lo positivo del programa que pasó de ocho a diez empresas concursantes a 600 en un corto plazo. «Todas ellas ya han empezado a innovar. Hay que acelerar aún más todavía ese promedio. El proceso es delicado y hay que tener mucho cuidado. Cada tres o seis meses los estamos visitando para ver los resultados».
Confianza por los resultados
Para el funcionario, sin embargo, esta nueva solicitud no sólo tiene un significado económico sino también de confianza por parte del organismo multilateral, ante los malos manejos y la falta de coordinación que inicialmente se observaba.
«Este tipo de estrategia nació hace 25 años y el Perú fue uno de los primeros países que lo pidió. Solicitó 250 millones de dólares, pero hubo tantos problemas internos porque era tanta plata que se lo quería llevar el Ministerio de la Producción, Concytec. Y el BID dijo: No, ni hablar».
Recién en el 2006, y en respuesta a tanta insistencia del Gobierno y a la ausencia de inversión en la investigación e innovación, fue que se procedió al desembolso de 25 millones de dólares.
Actualmente y gracias a la buena ejecución de los recursos y a la medición por resultados, es que el escenario para el otorgamiento de un nuevo préstamo es altamente probable por parte del BID, lo cual le permitirá seguir escalando posiciones en el Ranking de Competitividad a escala mundial.
Bien en lo macroeconómico, mal en innovación
Afuso Higa señaló que el Perú ha ido avanzando a nivel global en competitividad, pero todavía hay muchas limitaciones. «Este año hemos avanzado cuatro lugares y estamos en el lugar 77. Pero cuando uno comienza a ver qué está fallando, en el tema de ciencia e innovación, hemos descendido. Nos falta trabajar mucho en ese tema».
Sobre la existencia de profesionales calificados en áreas que el sector productivo requiere, dijo que por ese motivo es que el FINCyT viene reforzando también las áreas de recursos humanos de las empresas y de los centros de investigación.
«Ese es el tema. Estamos mandando a mucha gente fuera del país, becas, doctorados, carreras tecnológicas. Porque ese el cimiento. Si no tienes esa masa crítica, no avanzas nada», subrayó.
Un polo de investigación
Afuso Higa, quien laboró por veinte años en México en investigación e innovación, señaló que el establecimiento de un polo de esa naturaleza, llamados «parques tecnológicos», le permitió a ese país un gran avance en el aspecto de competitividad no sólo a nivel de Latinoamérica, sino también mundial.
«En México este proyecto está muy bien desarrollado. A la ciudad de Cuernavaca, que queda a 100 kilómetros de la capital, la querían establecer como la ciudad del conocimiento porque había como 150 institutos de investigación. Casi todas las universidades del país tenían una sucursal allí», manifestó.
El funcionario agregó que este tema recién se está discutiendo en el Congreso de la República, pero todavía se encuentra en su fase teórica. Eso son los que se llaman «parques tecnológicos», explicó.