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¿Cómo hay que usar los ohashi?

Yoko Okuyama, maestra de la ceremonia del té, enseñó el uso correcto de los ohashi a las integrantes de la Asociación Femenina Peruano Japonesa.

Debido a que en la colectividad nikkei son muchas las personas que no saben la utilización perfecta del ohashi, Okuyama sensei sugirió que  es importante practicar para aprender el manejo de los cubiertos de Nihon.

Lo primero es evitar coger  el ohashi verticalmente, porque ésta es una forma vinculada al tema de difunto, por eso el manejo tiene que ser horizontal, desde el momento de abrir los palitos.

Los waribashi, son los palitos de madera desechables, y siempre están dentro de una bolsita y hay que abrirlos en forma horizontal, y no vertical.

Los otemoto, estos ohashi son los más finos y especialmente acabados. Su uso es  con los invitados a casa para alguna reunión especial. Los saibashi, palitos que se utilizan para cocinar.

No hay que pinchar
Equivocadamente agarramos el ohashi y pinchamos parte de la comida por el desconocimiento del uso correcto. La maestra Yoko Okuyama sugirió practicar constantemente el manejo del cubierto japonés y en lugar de hincar lo ideal es coger la comida con el palito superior.

Puntualizó que el uso del ohashi es colocando un palito entre la base del dedo pulgar y hacia el dedo anular y el otro palito debe ser sostenido con la punta del dedo y los dedos índice y central. Para comer, únicamente hay que mover el palito superior.

La cultura japonesa en la mesa
Yoko Okuyama, además, ilustró lo elemental de la etiqueta japonesa sobre la mesa. Demostró en qué consiste preparar y servir en la ceremonia del té, lo hizo elaborando un ocha ligero.

Primero la anfitriona ofrece dulces, para recibir hay que utilizar una servilleta y hay que cortar el pastel delicadamente, en pequeños trozos.

Enseguida se coge chawan (taza) con la mano derecha y se coloca en la palma izquierda. En agradecimiento hay que hacer una inclinación.

«Al chawan hay que darle dos vueltas, porque no hay que tomar el té donde está el dibujo. Después hay que limpiar el borde de la taza con una servilleta», indicó.
La maestra de chanoyu invitó participar en la ceremonia del té, que ahora en Japón se realiza sentada en una silla y la preparación es en una mesa, «no tienen que estar arrodilladas», aclaró.

Hay que inclinarnos como la espiga de arroz
La profesora Okuyama manifestó que cuanto más llena está la espiga de arroz, más inclina la cabeza. Consideró que debe ser una pista en la reverencia que se hace para saludar.

Dijo que cuanto mayor es la reverencia y de mayor duración, mayor es la importancia de la persona a quien se saluda.

La inclinación de unos 15º se hace en un ambiente informal, en cambio en una situación formal la reverencia debe llegar a los 45º. Las mujeres tienen que llevar las manos en la parte frontal de los muslos. La mirada debe mantenerse en el suelo.

Ante una alta jerarquía como el emperador o un embajador la inclinación puede llegar hasta los 90º.

Al finalizar la clase, en agradecimiento, Olga Oka, presidente de Fujinkai, entregó un obsequio a la profesora Yoko Okuyama.