Por Rubén Kanagusuku
Sayuri Toguchi representa a Motobu Cho en el Miss Nikkei Perú 2012. Publicista de profesión, espera hacerse con la corona en este certamen.
¿Cómo te animaste a participar?
Por mis papás y mis amigos. Ellos me dieron el último empujón, porque de afuera uno tiene una concepción del concurso errada de la belleza. Yo soy una rebelde y no creo en ese tipo de cosas, en una belleza universal, de la rubia de los ojos claros ni de los ojos oscuros.
Pero cuando entré y me comentaron del concurso, me animé. Si me hubieran dicho «te tienes que operar las orejas, tienes que bajar de peso» y otras cosas, no hubiera entrado porque no me gustan ese tipo de cosas.
¿Qué opinas de la colectividad?
Son superunidos. Por eso ingresé al concurso, para volver a ser parte, pues ya no me siento parte. Si bien estudié en el colegio La Unión, iba al AELU y tengo muchos amigos de la colectividad, desde que fallecieron mis abuelos perdí el contacto. Sobre los nikkeis, considero que siempre se dan la mano, el respeto es máximo.
¿Has participado en alguna actividad?
La última actividad en la que participé fue en una reunión organizada por el Departamento de Juventudes de la APJ, que me encantó. Me hizo recordar mi época de colegio, todos unidos bajo un mismo código. Me sentía como parte de una familia, como si todos fuéramos primos lejanos y es lo bonito, lo que yo extrañaba y quisiera recuperar.
¿Por qué crees que hay jóvenes nikkeis que no piensan en la integración?
Te lo digo de manera propia. Estudié en una universidad donde no habían nikkeis y mis amigos también por motivos de falta de trabajo en este país se fueron a vivir al extranjero, entonces no tengo muchos amigos aquí. Y con los que paro siempre, no son nikkeis.
Entonces no es que me haya alejado por renegar de la colectividad ni nada de eso. Así me llevó la vida y así fue. Cuando estudié en el colegio, sentía que me desenvolvía en una burbuja, del estadio a mi casa y de mi casa al estadio, y no conocía más nada. Recuerdo que cuando iba a bailar no tenía más amigos que no sean mis amigos del colegio. Entonces, cuando salí al mundo real que es el Perú, te choca un poco porque no es como en La Unión. No puedes dejar tu mochila sin descuidarla y una serie de cosas. Uno vive en una sociedad distinta.
En La Unión nos crían en un «mini Japón» que está bien y está mal, porque en verdad lo que está fuera te choca después, que es lo que yo sentí. Eso más o menos le debe de pasar a los jóvenes en general.
¿Consideras que los nikkeis son machistas?
He vivido en Japón y eso es bien fuerte allá. Aquí, si bien no somos así, sí siento que las mujeres que están bien metidas en la colectividad tienen una manera de comportarse mucho más propia. Son un más apegadas a lo que he visto en Japón. No está mal que sean así, ellas hablan bien despacio. En mi caso, hablo gritando. No es tema de machismo ni feminismo, creo que son personalidades de cada uno.
¿Conoces Okinawa?
Mi abuelo siempre me quiso llevar, pero no conozco Okinawa. Voy a ir, pues mi papá vive en Japón.
¿Qué opinión crees que tenga la sociedad de la colectividad?
Positiva, pues nos han etiquetado como al japonés que es responsable, respetuoso, trabajador. Cosas que son verdad por un tema de crianza, de antepasados y si bien es un patrón que se repite, es cierto. Es más, mis profesores me decían que cuando coloque mi apellido en mi curriculum sería una carta a favor. Más para mi trabajo que es creatividad, los japoneses son muy creativos y a mí siempre me ayudó eso.
En general creo que estamos muy bien vistos, como una comunidad donde siempre nos apoyamos.
Si fueras jurado en el concurso, ¿a quién le darías la corona?
Se la daría a todas. Son lindas y todas tienen actitud. Mandaría a comprar diez coronas y se las daría a todas.
¿Qué expectativas tienes del evento?
Me parece muy divertido: el tema de reunirnos, de trabajar lo que nos están enseñando y todo eso. Yo tenía una idea errónea de este tipo de concursos, pero siempre digo que mientras esté haciendo las cosas y me esté divirtiendo, seguiré. Sé que voy a salir con una bonita experiencia y creo me voy a acercar de nuevo a lo que había dejado anteriormente. Mi prioridad era acercarme nuevamente a la colectividad nikkei y creo que lo estoy logrando.
Invítanos al evento.
Somos diez chicas diferentes e iguales, todas muy divertidas y bonitas. Estamos aquí con un motivo que es representar a la colectividad y vean las fusiones que son de lo mejor.