El Gobierno de Japón ha confirmado este lunes la compra de varias de la islas del archipiélago de las Senkaku/Diaoyu, por las que mantiene una disputa con China, cuyo Ejecutivo ha rechazado "enérgicamente" esta "decisión política" de Tokio y ha asegurado que no cederá "un metro" de tierras chinas. El portavoz del Gobierno japonés, Osamu Fujimura, ha confirmado este lunes las informaciones aparecidas la semana pasada de que las autoridades japonesas habían alcanzado un pacto con los propietarios de las islas para comprarlas. Fujimura ha asegurado que son territorio japonés y que pretenden controlarlas de forma pacífica.
"Se trata de un tema de propiedad de terrenos, ya que forman parte del territorio japonés, por lo que pasan de estar en manos de un propietario privado al Estado, y no debería suponer ningún problema para otro país", ha explicado el portavoz.
Fujimura ha asegurado que el asunto de las Senkaku no debe afectar a las relaciones sino-japonesas y que para evitar incidentes, Tokio y Pekín se han comunicado "estrechamente a través de los canales diplomáticos".
Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha calificado la medida como una "seria injerencia hacia la soberanía de China y un ataque a los sentimientos de 1.300 millones de chinos". "El Gobierno y el pueblo chino expresan su total oposición y protestan enérgicamente", ha añadido el Ministerio en un comunicado. El ministro de Exteriores chino, Yang Jiechi, ha telefoneado al embajador japonés en Pekín, Uichiro Niwa, para manifestarle su rechazado, mientras que el primer ministro chino, Wen Jiabao, ha asegurado que China nunca cederá "ni un metro" de su territorio, según la agencia estatal Xinhua. Fujimura no ha facilitado la cuantía de la compra, pero los medios japoneses informaron la semana pasada de que el precio fijado era de 2.050 millones de yenes (unos 20 millones de euros).
Causa de la disputa
El conflicto territorial se retrotrae a 1895, cuando Japón se anexionó formalmente las islas para construir una planta procesadora de atún que dio empleo a 200 personas. No obstante, en 1940 el negocio se desplomó y las islas quedaron desiertas. Entre 1945 y 1972, el archipiélago permaneció bajo dominación estadounidense, como parte de los acuerdos alcanzados entre Washington y Tokio tras la Segunda Guerra Mundial.
Desde la salida estadounidense de las islas, China, Japón y Taiwán reclaman su soberanía. China alega que descubrió el archipiélago en el siglo XIV y, a pesar de las tensas relaciones que mantiene con Taiwán, reconoce que algunas islas pertenecen al territorio como parte de la ciudad de Toucheng, ubicada en el condado de Yilan.
En cambio, Japón asegura que el archipiélago pertenece al completo a la ciudad de Ishigaki, ubicada en la prefectura de Okinawa, y, por tanto, rechaza las reivindicaciones chinas y cualquier acuerdo alcanzado entre Pekín y Taipei.