Regresar

Arte uchinanchu en el Perú

Por Alejandro Yoshioka

Okinawa es una tierra mágica que enamora a quien la visita. En el caso de muchos  jóvenes nikkeis peruanos es el punto de partida para afianzar una identidad luego de descubrir el maravilloso arte y la cultura uchinanchu. Este es el caso de Natalia Miyasato Heshiki y Kiyoshi Salazar Nakama, dos exbecarios que han creado las marcas UchinArt Perú y Unchi Art, propuestas con sello okinawense.

Diseñadores gráficos de profesión, Natalia y Kiyoshi  partieron a Okinawa gracias a una beca, donde se empaparon del arte okinawense. A su llegada al Perú decidieron mostrar y difundir todo lo que vivieron a través de una novedosa propuesta gráfica.

Entrego un poco de mi cariño a Okinawa
Natalia viajó el año pasado a Japón gracias a la beca que otorga Ginoza Son a sus descendientes en el exterior. Aprendió shodo (caligrafía japonesa) y a tocar koto (instrumento de cuerda japonés). Además participó en el Uchinanchu Taikai.

UchinArt Perú, es la marca que nació de la creatividad de Natalia tras su paso por Okinawa, donde conoció el bingata.

«En Okinawa, paseando por las calles y los lugares que recorrí por mi cuenta, especialmente Kokusai Dori, me llamó la atención el diseño tradicional y el bingata, que es el estampado artesanal en los kimono. Pensando un poco sobre lo que podía hacer aplicando el bingata en el arte que hago, se me ocurrió crear una marca para hacer un recuento de lo que había visto y me habían enseñado en Okinawa. Así decidí aplicar esto en zapatillas».

De esta forma, Natalia toma las imágenes y colores vivos que quedaron impregnados en su memoria para pintar a mano simpáticas zapatillas, cada una distinta a la otra.

«Todos los trabajos son a pedido, tengo varios diseños en la página de Facebook de UchinArt, pero como no tienen una plantilla específica, cada par es único y ese es el sentimiento que estoy transmitiendo en esto, entrego a cada cliente un poco de mi cariño a Okinawa», señaló.

Natalia menciona ser una autodidacta en lo que se refiere a bingata, ello le ha permitido imprimirle su propio sello a cada creación. Así, espera abrir una colección de tazas y polos con sus diseños.

Además, no deja de lado su afición por el shodo, y así ha escrito con tinta china y pincel diversas tarjetas con las partituras de las canciones emblemáticas de Okinawa.

«Nos gustaría que haya más jóvenes con las ganas de continuar con lo que han aprendido en Okinawa, para nosotros es importante eso», mencionó.

Por lo pronto uno de los deseos de Natalia es retornar a Okinawa y aprender bingata.

Hacer las cosas un poco más atractivas
Unchi Art es una propuesta irreverente, con la que Kiyoshi busca hacer las cosas un poco más atractivas.

«Unchi Art nació el año pasado, con la idea de hacer de las cosas  que uno piensa son feas, un poco más atractivas, entonces el concepto de Unchi Art es ‘hacerlo menos feo’. Pues unchi es excremento y la gente piensa mal, pero nosotros quisimos darle ese giro gracioso y con humor, haciendo que las cosas feas tengan una oportunidad».

Así las figuras de Unchi Art se inspiran en héroes, imágenes cotidianas y también en Okinawa. «Sacamos una línea que estuvo inspirada en lo que vi durante mi beca, que son los Unchinanchu, con esto no quiero menospreciar a los uchinanchu, pues yo me siento 100% okinawense y es un orgullo para mí, solo es cuestión de la marca, no tiene una connotación despectiva», manifestó.

Actualmente los personajes de Unchi Art se comercializan en stickers, tazas, polos y próximamente en pines. «Felizmente el negocio va bien, aunque no le he podido dedicar el 100% de mi tiempo a la marca, pero me ha gustado la respuesta de la gente que cree que Unchi Art es novedoso y gracioso».

Sobre la cultura de Okinawa Kiyoshi refirió que la beca del Ken fue una experiencia inolvidable, en la que aprendió sobre el idioma y la cultura japonesa. «Antes de ir a Okinawa no sabía mucho de lo que me esperaba, pero me encontré con una cultura muy rica, de la cual me quedé pasmado por toda su tradición, me di cuenta de que en mi vida no me había dado tiempo para investigar y compartir esto con mi familia y amigos».

De esta forma decidió plasmar lo aprendido con su propia perspectiva, «hay gente que viene de la beca y baila, otros tocan sanshin, y entonces yo descubrí que lo mío iba por el arte y la ilustración que es mi vocación y era la forma en que podía volcar mis experiencias».

Como mensaje final, los dos emprendedores nikkeis coincidieron en animar a los becarios a difundir lo aprendido, «porque esto es parte de nosotros y que lo vamos a tener siempre y así va a pasar a nuestros hijos y nietos», señaló Natalia.

Encuéntrelos en Facebook

UchinArt Perú: http://www.facebook.com/uchinart.peru
Unchi Art: http://www.facebook.com/unchiart