Regresar

Los matices de la cultura japonesa en el Perú (II)

Por Christian Hiyane Izena

El salto de la gata Hello Kitty
En Japón es usual verla en distintos productos, desde cuadernos hasta colgadores tintineantes de teléfonos celulares. Pero en esta parte de Latinoamérica, su presencia es cada vez más visible. Y no necesariamente estamos hablando de productos piratas o «bamba», sino de piezas originales cuyos costos pueden ser elevados, pero que gracias al aumento del nivel adquisitivo de la gente cada vez tienen mayor demanda.

Este es el caso de la famosa marca «Hello Kitty». Sólo en el Perú existen cuatro empresas importadoras y la tendencia está creciendo. El distribuidor principal es Sanrio Perú, que aparentemente se encuentra relacionado con la empresa de telefonía internacional Americatel. Tienen tres locales en Lima: Chacarilla, San Miguel y Plaza Norte. En este caso, existe un público segmentado en cada zona de la capital.

Asimismo, está la cadena de tiendas de productos dirigida a las adolescentes y jovencitas Do it. Es una de las últimas que también está comercializando toda la gama de accesorios de la popular minina japonesa, debido a la demanda.

Por otro lado, en la última temporada veraniega una, empresa brasileña, dueña de la patente, incursionó en el mercado con sayonaras y sandalias para niñas, y meses atrás una compañía argentina distribuyó menaje con la imagen de la inocente gata de lazo cruzado utilizando a los puestos de periódicos como lugares de venta.

Además, no sólo las chicas son seducidas por el personaje. Desde otro ángulo, existe también un amplio sector de público masculino que la elige como obsequio para sus pares femeninos sin la menor duda. «Vale la pena pagar un poco más, comprar algo original y bueno. El diseño es llamativo y además para los niños es angelical», cuenta José Laos (18), un estudiante de márketing de la Universidad César Vallejo y que adquirió un babero de Hello Kitty para su sobrinita de un mes de nacida.

La fiebre «hellokitiana» crece a pasos acelerados y ya dejó de ser un producto «caleta» (exclusivo). Ahora todos lo quieren tener.

Un árbol de sakura en Lima Norte
No es el amplio jardín del Centro Cultural Peruano Japonés ni la berma central de la avenida Gregorio Escobedo en Jesús María. Se trata del inmenso mall comercial Plaza Norte ubicado en el distrito de Independencia (norte de Lima) que en el segundo nivel tiene a dos simpáticos arbolitos de sakura de invitados. Quienes suben por la escalera eléctrica al área de pago de servicios, se toparán con estas plantitas ornamentales que guardan un especial significado para los japoneses.

«Claro que tiene una dimensión que hay que saber leer. Está referida a la fragilidad del ser humano, pero esa no es la intención. Se trata de adornar esa parte del mall», asegura el ingeniero agrónomo Omar Ochoa, supervisor de áreas verdes del complejo comercial.

La idea del sakura fue a solicitud de Erasmo Wong, propietario de Plaza Norte, admirador de la flora japonesa y del valor filosófico de la naturaleza en general. Como complementos de los simpáticos arbolitos que se caracterizan por sus pequeñas hojas rosadas y tronco delgado, están el musgo, granallas (ladrillos) de cemento blanco y crema, y una pequeña bomba de agua que impulsa y recicla el agua, además de varios focos movibles dirigidos a darle un aire de minimalismo y oriental sencillez.

Pero no es la única. En los exteriores del mall, hacia el lado derecho, junto al anfiteatro, existe un jardín bautizado con el nombre de Tsukubai, mucho más amplio y que resalta por sus pequeñas pagodas de piedra pulida, caídas de agua de cañas de bambú y más granallas cremas y rojas. A diferencia del arbolito de sakura, este jardín sí es permanente y data de julio del 2009, fecha en que se inauguró el centro comercial.

Ochoa adelantó que existe además un proyecto para instalar un nuevo jardín de corte japonés, que se verá más adelante. «Es bonito y te da tranquilidad. Me llamó la atención su color, por eso me acerqué a verlo y tocarlo», señala Elisa Barrios, una mujer que reside en esta parte de Lima Norte y que ocasionalmente se acerca al mall para hacer algunas compras. Se trata de detalles muy especiales que guardan relación directa con la cultura japonesa.

El centro comercial Plaza Norte es el más grande que existe en el país, con 200 000 metros cuadrados de extensión y 500 millones de soles de inversión. Cuenta hasta el momento con tres tiendas por departamento, un hipermercado, 350 tiendas especializadas y de servicios, 14 salas de cine, gimnasio con piscina temperada, un gran terminal terrestre, museo, más de 3000 estacionamientos y el MAC (Mejor Atención al Ciudadano) con 23 instituciones del estado que ofrecen distintos servicios y gestiones al público en general.

Más datos
Plaza Norte se ubica entre la Panamericana Norte y las avenidas Tomas Valle y Túpac Amaru. Su área de influencia abarca los distritos de Comas, Carabayllo, Independencia, San Martín de Porres, Rímac, Lima y Los Olivos. Más de 28 millones de clientes visitan el mall por año.