Un centenar de personas fueron rescatadas hoy de las inundaciones provocadas por el huracán "Isaac", en la sureña localidad estadounidense de Braithwaite, Louisiana.
Organizaciones de socorro confirmaron que por lo menos 150 llamadas de auxilio fueron recibidas, además, desde la parroquia Plaquemines, y dos casas se derrumbaron en Nueva Orleáns.
El huracán, categoría 1 y con vientos de 120 kilómetros por hora, tocó tierra este miércoles en una zona desde Morgan City, Louisiana, hasta Destin, Florida, y al mediodía había dejado a 654,000 familias sin electricidad en Arkansas, Alabama, Louisiana, Mississippi y Texas.
Según el gobernador republicano de Louisiana, Bobby Jindal, la región aún enfrenta peligro y las precipitaciones pueden devenir más intensas, pese a que ya cayó casi medio metro de alto de agua en el estado.
Reporteros esperaban un informe actualizado de los daños en Baton Rouge y la ciudad de Nueva Orleáns por parte del alcalde, Mitch Landrieu, quien ya considera una abertura controlada de diques para acelerar drenajes y contrarrestar inundaciones, según informó Prensa Latina.
Uno de los muros marítimos fue desbordado esta mañana en la zona de Plaquemines, luego de que fuertes lluvias asociadas con el ciclón batían desde Carolina del Norte hasta las llamadas grandes planicies cercanas al valle de Mississippi.
La furia meteorológica de "Isaac" fustigó a distritos urbanos de Louisiana y puso a prueba reparaciones en el sistema de contención que costaron 14,000 millones de dólares después del huracán "Katrina".
El "Katrina" ha sido el más destructivo fenómeno natural en la historia norteamericana, pues causó en agosto de 2005 más de 80,000 millones de dólares en destrucción de propiedades y 1,830 muertos.