Por Christian Hiyane Yzena
Ya es un lugar común afirmar que Japón no sólo es referente en marcas de automóviles o artefactos eléctricos. Al boom del anime y de la gastronomía que están afianzándose o sufriendo grandes cambios en cada espacio que la adapta a sus propias costumbres, se le está uniendo otras manifestaciones culturales que tímidamente están asomando en nuestro país y que nos permiten comprender un poco más de esta bella, pero a la vez compleja nación. Ello sin olvidar, claro está, su perfecta utilización como gancho comercial.
La influencia del anime japonés: Hermanos Morgue
Como en distintas partes del mundo, el anime japonés goza de perfecta salud y es un claro referente para muchos dibujantes y caricaturistas. Lo interesante es la forma en que los conceptos centrales se han transculturizado y permitido un producto local con claras reminiscencias orientales. Este es el caso del trabajo de Carlos y Daniel, conocidos como los Hermanos Morgue.
Ellos han asumido con libertad creativa los trazos, sin dejar de lado sus orígenes. Así, mientras Carlos se inclina por dibujar a íconos de terror y héroes nacionales como Miguel Grau; Daniel prefiere a personajes de la cultura pop como Britney Spears, Amy Winehouse, entre otros. Por si fuera poco, tres de sus caricaturas fueron elegidas para formar parte del tour de Lady Gaga Born this way ball en lo que a merchandinsing se refiere. Ambos tienen influencias del anime nipón.
«Hemos crecido con el manga japonés. Yo me alimenté con el Festival de Robots, Cobra, Robotec, Capitán Futuro, Mazinger Z: el manga de los 70 que aquí llegó en los 80. Todo lo vimos por la televisión. En los 90 llegó Dragon Ball que fue todo un boom e influenció a mi hermano. Nos alimentamos de ello. Ha sido gran parte de nuestra influencia. Después hemos ido investigando otro tipo de cómic como el norteamericano. Es el chibi, es decir con los ojos grandes y el cuerpo chiquito, con la agilidad del cómic norteamericano y el trazo más grueso», cuenta Carlos, estudiante de la Escuela de Bellas Artes de Lima.
La idea final de ambos es presentar un producto único y exclusivo. «Buscamos que tenga algo original, que no sea masivo o que venga en grandes cantidades, sino que tenga algo de arte. (Algo que esté) aplicado al fan. Al fan del cómic, del manga, de la música».
Todos los trabajos de los Hermanos Morgue están hechos a mano: desde el dibujo, el escaneo y el vectorizado. Han prometido lanzar este año una línea que tendrá que ver con anime y con manga. Pero se están dando su tiempo. «Estamos abocados al estudio del personaje, viendo su personalidad, tener una síntesis y hacer un tributo a la imagen», agrega Carlos mientras sostiene a Marcela, una terrorífica muñeca convertida en el fetiche de sus sueños y pesadillas.
El J-pop ya fue: los coreanos ganan terreno
Sin embargo, el mercado del anime genuinamente japonés está disminuyendo en el Perú, así como la difusión de nuevos intérpretes del pop nipón. Ahora se habla hasta del mangua (imitaciones del manga japonés hecho por coreanos). En ese sentido, han sido ampliamente superados por estrellas coreanas y chinas que gozan de una gran popularidad gracias a una impecable campaña de márketing y a una gran ofensiva mediática.
«Hasta el año 94 y gracias al anime, le empezamos a agarrar el gusto a la música japonesa. L\'Arc en Ciel, María Sakamoto, Luna Sea, X Japan, se hicieron conocidos porque fueron temas de anime. Como no había internet, era indispensable que tengas un amigo de la colonia. Se prestaban el material que le enviaban desde Japón, ya sea original o copia. Pero sin que haya una colonia muy importante de coreanos en el Perú, mira cómo han avanzado sus artistas», señala Martín Marín de la tienda «La Diaria de Daria».
Marín lleva más de quince años dedicado a la venta de música, manga y anime asiáticos en el Centro Comercial Arenales, Lince, lugar que se ha convertido en el nuevo epicentro de productos japoneses, coreanos y chinos destinados al entretenimiento y a la diversión.
Para Fiorella Cabrejos Camacho, de la tienda «Dulce Locura», que ofrece moda asiática, cosplay, accesorios y más, también en Arenales, el entretenimiento proveniente de Asia está claramente dividido en manga, anime, cosplay —en el caso de los japoneses— y videos musicales y novelas —por parte de los coreanos—. Pero lo que más llama la atención es el repunte que ha logrado la industria coreana.
Para ella existen dos motivos reales: la estrecha relación entre los artistas coreanos y sus fans a través de las redes sociales como Twitter o Facebook, lo cual los convierte en artistas de carne y hueso, accesibles para cualquier admirador o admiradora.
Y el otro es la rápida estrategia de márketing que tuvieron, adecuándose al público objetivo que tenían al frente. Algunos temas incluyen hasta reguetón. «Su música se ha occidentalizado. Basta escuchar el tema Fire del grupo 2NEI, con melodías parecidas a las de Daddy Yankee», señala.
«La música coreana empezó en el 2000, de la mano de una novela que fue todo un suceso: Un deseo en las estrellas, que tenía como protagonista al cantante coreano An Hae Wok. Después llegó Todo sobre Eva, cuyo opening, True Love, todos querían tener y la cantaba un grupo de cinco chicas: Fink L», indica.
Cabrejos sostiene que no es válida la idea de que los japoneses hayan perdido seguidores o que se hayan pasado a la parte coreana. Asegura que ambos tienen su público y que, si bien han aparecido grupos musicales coreanos, la gente sabe bien el lugar que tienen los músicos y artistas japoneses.
Como se sabe, en los últimos meses se han presentado conocidos grupos coreanos como JYJ, y en noviembre próximo lo hará la banda Big Bang, ambos precursores de la movida K-pop.
Dato
La información y diseños de los Hermanos Morgue se pueden apreciar en su página de Facebook.