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Paulo Shiroma investiga «Depresión en el anciano»

Por Ciria Chauca

El investigador y psiquiatra peruano Paulo Shiroma Matayoshi, graduado de la Universidad Cayetano Heredia, vive en Minnesota, Estados Unidos, donde le dedica a la investigación el 75 por ciento de su tiempo profesional. Aprovechó sus vacaciones para viajar a Lima acompañado por su esposa y su hijo. A pesar de que su estadía fue muy corta, ofreció una conferencia en MOA sobre la tercera edad: retos y oportunidades. En entrevista con Perú Shimpo detalla los estudios sobre la «Depresión en el anciano». Además, resalta la importancia de su obaa y su experiencia en el inicio de la investigación.

¿Dedica 75 por ciento de su tiempo profesional a la investigación?, ¿desde cuándo?
Comencé a investigar cuando estaba en mi residencia, durante mi entrenamiento en Nueva York. Era algo a lo que le dedicaba poco tiempo. Cuando me moví de la Clínica Mayo hice una especialidad aparte de Psiquiatría Geriátrica, lo que es una investigación clínica. Después conseguí un grant, dinero que da el Gobierno o diferentes entidades para hacer investigación. Mi investigación básicamente es sobre la depresión en el anciano, que es diferente a la depresión del adulto de 30 y tantos años.

¿Cuál es la diferencia?
Los pacientes que tienen depresión en la tercera edad, por lo general tienden a tener más síntomas físicos, se quejan, dicen que están deprimidos, se sienten tristes, la sintomatología es diferente, se quejan más de que les duelen los músculos, tienen dolor de cabeza, dolores estomacales, ese tipo de cosas. A veces uno se confunde pensando que son problemas físicos solamente, cuando el paciente en realidad tiene depresión.

La patología también es diferente. Hoy en día se cree que la depresión en el anciano está basada en lo que son los problemas vasculares. ¿Qué significa esto? Tener hipertesión, diabetes, colesterol, el problema es cardiovascular y eso produce microinfartos en el cerebro, se va acumulando durante el tiempo y un momento se desconecta parte del cerebro, eso produce un cuadro depresivo en las personas ancianas.

¿Cuándo se llega a la tercera edad?
Desde el punto de vista biológico y científico, no hay una definición exacta desde cuándo comienza la tercera edad. Desde la perspectiva pragmática o administrativa se puede decir que es a partir de los 60 años, pero hay muchas formas de definir.

¿Afecta mentalmente?
Definitivamente tener problemas físicos, sobre todo tener dolor, afecta mentalmente.

¿El cáncer terminal causa depresión?
Hay una incidencia entre la depresión y el cáncer. Es también muy común la diabetes y depresión. Es muy común que las enfermedades físicas afecten mentalmente, y viceversa. Porque  cuando uno está sometido a estrés psicológico, mental y emocional, disminuye la inmunidad y predispone a tener enfermedades, es un claro ejemplo ver a personas como si tuvieran separados el cerebro del cuerpo, y no tiene sentido, porque los dos están conectados. Lo que pasa es que lo que hay en tu cerebro afecta tu cuerpo y lo que hay en tu cuerpo afecta a tu cerebro, es una avenida de dos vías.

¿Es una ventaja que el adulto mayor viva con su familia?
Por supuesto, la familia es extremadamente importante. Justo en la conferencia que di en MOA, las partes centrales han sido las zonas azules, que es una investigación que se hizo para identificar en las poblaciones a los llamados supercentenarios, personas que llegan a los cien años y están funcionando bastante bien. Por ejemplo, los identificaron en Costa Rica, Okinawa, California, Italia y Grecia,  y dijeron qué hacen estas personas que llevan la longevidad tanto tiempo, pero funcionando. En Estados Unidos uno puede llegar a los 90 años pero con muchos problemas, estando conectado a tubos, pero de eso no se trata. Se trata de que uno llegue con calidad de vida a los 90 o 100 años.

Identificaron nueve lecciones, lo que ellos llaman power nine (poder nueve), lo que hacen esas personas en su estilo de vida. Una de las lecciones decía que la familia es primero, tener a la familia cerca es importante. No sólo eso, se ha visto que los nietos de los ancianos que viven  con sus familias no presentan enfermedades. Es doble ganancia.

¿Qué es la felicidad?
En la conferencia de MOA uno de los puntos fue que sorprendentemente las personas más felices y que tienen bienestar en su vida comienzan a sentirse así  después de los 46 años. Es como si fuera una u, y significa que a los 18 años están felices, a los 20 años felices, pero comienzan a bajar. Uno se casa, hay que lidiar con los hijos, la presión del trabajo, hay que cuidar a los padres. En ese momento hay bastante estrés.

Después los hijos se van y hacen su propia vida, y como que uno siente lo mejor de su vida, retomamos la vida otra vez, encontramos cosas satisfactorias pero ya con otro punto  de vista, y comienza lo mejor, es como la forma de u.

¿Subimos?
Exacto, subimos. Muchísima gente después de los 46 años dice que ya se siente mejor en su propia vida, porque sube. A los 60 y 70 años de edad, que se sentían mucho mejor y satisfechos con su vida. Al parecer hay cambios en el cerebro, se hacen investigaciones sobre esto, lo que se llama sabiduría, las personas tienden a tener mejor juicio, tienden a no molestarse por cosas que no le interesan, tienden a enfocarse en lo positivo y esencial de la vida, dejan de lado las estupideces, en que  los jóvenes nos preocupamos bastante.

¿Ha vivido muy cerca a sus abuelos?
Sí, mi obaa, quien falleció hace tres años, a los de 97 años. Creo que una de las razones principales por las cuales me hice psiquiatra geriatra es por ella, porque ella vivió con nosotros, mi papá era chonan, el hijo mayor. Me crié con mi papá y con mi obaa, por eso ella es una figura muy importante.

Hay muchas subespecialidades en psiquiatría, me decidí por psiquiatría geriatra porque me gusta escuchar historias de las personas mayores, quienes han pasado por tantas cosas.

¿Hay acceso a sus investigaciones?
Están publicadas en las revistas científicas en inglés, pueden entrar en internet. Tengo varios datos de los tres años de investigación, estoy preparando las publicaciones, análisis de datos y todo lo demás, eso demora, todavía está en proceso de preparación, pero hay otras investigaciones que ya he publicado.

Justamente hice mi tesis sobre la Psicopatología en la comunidad peruano japonesa. Venía a la Asociación Peruano Japonesa e iba a la AELU, a diferentes entidades nikkeis. Perú Shimpo me ayudó mucho porque publicó los resultados en el 2000, fue una gran ayuda difundiendo lo que yo estaba haciendo. Había reticencia en muchas personas para llenar las encuestas y cuando leyeron en Perú Shimpo lo que estaba haciendo, con más confianza accedieron a los tests para ver si había cuadro de depresión o ansiedad.

¿Cómo es la psicopatología en la colectividad nikkei?
No es diferente a la de la población en general, el índice de la prevalencia de la depresión o ansiedad eran muy similares.

Lo que sí vimos y me pareció interesante, si mal no recuerdo, es que investigué en la época del fenómeno dekasegi, que estaba en toda su extensión. Había una incidencia más elevada de ansiedad, probablemente de depresión también, por las personas que tenían la experiencia de dekasegi en Japón y habían regresado. Ir a trabajar a Japón rompe con la familia, hay una desintegración y eso afecta definitivamente.

¿Ha sido la base para iniciar investigaciones en EE. UU.?
En cierta forma fue la base para interesarme en la investigación, y fue mi primer trabajo de investigación. Después le agarré el gusto.

¿Por qué decide irse allá?
Porque en el Perú no encontré la oportunidad para hacer investigación ni oportunidades profesionales. Aquí vi que era un poco frustrante, para sostenerse uno tiene que trabajar por lo menos en tres lugares. En psiquiatría peor. Si uno aquí va al médico solamente cuando tiene dolor, al psiquiatra va solamente cuando está en el límite. Hay estigma probablemente, ¿por qué? Esto todavía no lo sé. En Estados Unidos hay cierto estigma, pero la gente es mucho más abierta para ir al psiquiatra.