El Colectivo Cajamarca comunicó hoy que un eventual levantamiento del estado de emergencia en esa región debe supeditarse al compromiso del gobierno regional y los dirigentes antimineros de no regresar al caos y la violencia de las protestas contra el proyecto Conga.
El exalcalde de esa ciudad Luis Guerrero, miembro del colectivo, refirió que esto necesariamente pasa también porque Santos y los antimineros renuncien al paro regional convocado para el 21 y 22 de agosto, en Cajamarca.
Comentó que lo ideal es que no exista estado de emergencia, pero tampoco se puede desconocer que esa medida ha traído orden y seguridad a los pobladores.
Refirió que ahora los comercios se encuentran abiertos y pueden realizar sus actividades económicas sin la amenaza de los piquetes de huelguistas.
En ese sentido, señaló que como cajamarquino lo justo sería que el presidente regional, Gregorio Santos, asuma primero el compromiso de que no va a alterar el orden público, para que el Gobierno Central a su vez levante la emergencia, como señal de buena voluntad para el diálogo.
“Al existir un compromiso de parte del gobierno regional de mantener ese mismo orden, no veo razón para no levantar el estado de emergencia, pero sólo con ese compromiso”, comentó.
Según dijo, cumplido este trámite, se debe reanudar de inmediato el contacto con los sacerdotes Gastón Garatea y Miguel Cabrejos, y el Ejecutivo a su vez nombrar a sus delegados para el diálogo.
Los facilitadores del diálogo en Cajamarca, los sacerdotes Miguel Cabrejos y Gastón Garatea, plantearon hoy el levantamiento de las medidas de fuerza en esa región, así como del estado de emergencia, para proseguir con el esfuerzo a favor de la paz y la reconciliación.
En una declaración pública, monseñor Cabrejos indicó que esta propuesta busca generar un espíritu de confianza mutua para preservar la paz y la armonía.