La batuta del maestro Tomoki Sato dirigió las voces del coro nikkei, integrado por el conjunto coral de la Asociación Nisei Callao, Asociación Yamaguchi Kenjin y Policlínico Peruano Japonés. Acompañaron Katia Palacios en el piano, Jana Paredes Ota, violín y Pepe Onaga, percusión.
La perfección en cada una de las interpretaciones entusiasmó a los presentes, que aplaudieron y cantaron acompañando al coro nikkei.
Juguemos a la ronda, arreglo de José Antonio Gutiérrez, abrió el telón. En la primera parte continuaron The lion sleeps tonight, Believe, Libertango, Piel Canela, Escándalo y Perdón.
Después del intermedio Tomoki Sato dirigió las esperadas canciones japonesas: Kojyo no tsuki de Rentaro Taki; Sakura sakura, arreglo de Yasuro Kasai; Nitaribune, de Kato Sho-Go y Yasunobu Hirai; Yosakoi, con arreglo de Yasunobu Hirai y Kojyo no tsui, de Doi Bansui y Rentaron Taki, arreglo de Shin-ichi Hasegawa.