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«La vocación de servicio nos llama a los médicos»

Por Alejandro Yoshioka

La doctora Nancy Zerpa Tawara es una destacada profesional nikkei que se desempeña como directora de la dirección ejecutiva de la Dirección de la Red de Salud Lima Este - Metropolitana de la DISA IV, ocupándose de 73 centros de salud de su jurisdicción.

En esta entrevista nos habla sobre su labor y trayectoria.

¿Dónde estudió?
Soy natural de la provincia de Huaral, mis estudios de primaria y secundaria los hice en el colegio Nuestra Señora del Carmen en Huaral y estudié mi carrera universitaria en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Facultad de Medicina. Egresé en 1991. Soy médico general, he hecho una maestría en Administración de Servicios de Salud y ahora estoy prestando servicios para una dependencia del Ministerio de Salud.

¿En qué lugares ha trabajado?
Cuando egresé hice mi Servicio Rural Urbano Marginal en la provincia de Rodríguez de Mendoza en el departamento de Amazonas, estuve un año. Luego retorné a Lima y empecé a trabajar en Essalud, en el policlínico Ancije. Luego pasé a trabajar en Dirección Subregional de Salud del Callao en 1993. Ahí primero como contratada y después nombrada. Mi experiencia laboral prácticamente la adquirí en el Callao. Desde el 2009 las funciones de salud fueron transferidas al Gobierno Regional del Callao y ya no son dependencia del Minsa, entonces pasé a un centro de salud en La Punta, haciendo recorrido por varios establecimientos de atención de 24 horas del Callao. Luego pasé a laborar en el aeropuerto, en sanidad aérea y estando allí vinieron los primeros cargos administrativos. Actualmente, desde hace tres meses, estoy en la dirección de la Red de Salud Este de Lima Metropolitana, reinsertándome a las labores del Ministerio de Salud.

¿Cómo asume el reto de manejar más de 70 establecimientos de salud?
Fue una propuesta para un cargo de confianza que asumí, era manejar una red de salud y ya tenía la experiencia de una red más pequeña en el Callao. Es un poco más complicado por el número extenso de establecimientos, pero la mecánica generalmente es la misma: la atención de la salud de la población en el primer nivel, que tiene que ver con atención primaria, promoción y prevención. Es un reto al cual nos acomodamos y asumimos.

¿Qué distritos comprende la Red de Salud Este?
Tiene centros de salud en siete distritos: El Agustino, Santa Anita, Ate Vitarte, La Molina, Cieneguilla, Lurigancho-Chosica y Chaclacayo.

Allí hay muchos temas por atender.
Hay mucho por hacer en el país en general. Hay muchas carencias, pues las dependencias de salud del Gobierno se encuentran en lugares donde la población es de bajos recursos y tiene la necesidad de atención. Entonces todavía hay sectores que se encuentran excluidos de los servicios.

¿Qué la lleva a seguir la carrera pública?
Mi vocación por la Medicina empieza cuando salí del colegio. Te cuento que cuando salí del colegio ingresé a la universidad sin dar examen y ahí empezó la carrera. Con las huelgas y todo, acabé y me gustó mucho. Mi vocación de servicio es lo que generalmente nos llama a los médicos.

Como ves, no he realizado una especialización como otros médicos, porque al empezar a trabajar me vi inmersa en la administración de los servicios de salud y eso es lo que me ha mantenido hasta el momento. Me gusta lo que hago y me siento bien. El hecho de no tener una especialidad en la parte asistencial no me hace falta, creo que cada uno está donde debe y hace lo que le gusta.

¿Siempre fue un anhelo estudiar Medicina?
No tanto, porque cuando salí no tenía muy claro que esa carrera era la que seguiría. Hay jóvenes que demoran en decidir. En mi caso postulé y me gustó lo que hice, tal es así que no me cambié de facultad ni dejé de estudiar.

¿Había algún doctor en su familia?
Fíjate que no. Mis padres son agricultores de Huaral. Siempre y hasta ahora se han dedicado a la agricultura. Mis hermanos tienen diferentes ocupaciones y yo soy la única profesional.

Háblenos de su familia.
Soy la tercera de seis hermanos, mi madre es hija de inmigrantes japoneses, mi papá es cajamarquino, ambos viven en Huaral. De mis hermanos, tres estamos en Perú y los otros tres en Japón, como muchas familias que migraron y han hecho su vida por allá. Tengo dos hijos, mi hija mayor tiene 19 años y estudia Ingeniería Forestal. El menor de 11 años está en el colegio.

Mis padres, gracias a Dios, todavía viven. Agradezco a la vida por haber crecido con padres que me inculcaron el valor del respeto y la responsabilidad.

¿Está ligada a la colectividad nikkei?
No, por el mismo hecho de mi profesión y la carrera universitaria, que te desliga un poco de los nexos.

Antes frecuentaba AELU porque jugaba voley en mi época universitaria. Luego trabajé una época en Aelucoop como cajera los domingos. Después frecuenté AELU porque mi hija era nadadora en su época escolar, nadó mucho tiempo, desde los seis años hasta los quince, tengo una gaveta llena de sus medallas.

¿Qué recuerdos tiene de su niñez?
Lo que más recuerdo es la vida en el campo, recuerdo que he vivido rodeada de naranjas y árboles frutales. Mi padre siempre se dedicó a cultivar cítricos. Recuerdo que trabajábamos con mi padre en la chacra en medio de muchas necesidades, porque somos una familia numerosa. Considero que he tenido una infancia tranquila y feliz, no extraño no haber tenido las comodidades de ahora. Eso me ha enseñado a conseguir las cosas con trabajo y esfuerzo.

¿Le eso enseña a sus hijos?
Claro, aunque ahora ellos viven otra época, en el mundo de la globalización y comunicaciones. Ellos ya no pasan por las necesidades que tuve yo, porque a veces uno como padre no quiere que los hijos tengan las carencias que ha tenido y trata de suplir eso. Pero no siempre es bueno, hay que enseñarles el valor de la responsabilidad.

¿Qué le gusta de la cultura japonesa?
Me atrae la comida y el sentido de trabajo que tienen los japoneses. He tenido la oportunidad de estar en Japón visitando a mis hermanos y la verdad que es una sociedad muy trabajadora y es admirable que teniendo una geografía tan particular acceden a todas las comodidades que les brinda el mundo actual.

¿Qué mensaje les daría a nuestros lectores?
Por la zona donde trabajo veo mucha pobreza y necesidades de los jóvenes, que muchas veces no tienen acceso a la salud y educación. Los estudiantes deben pensar en esto, en cómo contribuir con su trabajo para revertir esta situación. La participación de los jóvenes es importante en el desarrollo de nuestro país.

Ficha personal
Padres: Óscar Zerpa y Paulina Tawara
Ken: Kumamoto
Hijos: Izumi (19) y Koichi (11) Mori Zerpa