Desde el 4 de agosto se inician las clases de taiko de la Academia AELU y Onaga Daiko, a cargo de los profesores Pepe Onaga y Rosa Ocsas Yoza. Los niños, jóvenes y adultos podrán aprender este arte que les permitirá poner más atención en lo que hacen y saber más acerca de esta tradición de nuestros ancestros.
¿Desde cuándo enseña taiko?
Lo enseño desde el año 2000. En el 94 vino un grupo de taiko de Niigata Ken para dar unas clases abiertas por un mes y asistí porque justo fue un evento grande que se realizó acá en AELU. Tuvieron una presentación en la que me invitaron a tocar y fue espectacular porque fue una gran experiencia estar con ellos y vieron que tenía cualidades para enseñar. Les preguntaba si en el taiko tenían algunos reglamentos, pero para quien da las bases es cuestión de imaginación y crear las posiciones que son reglamentarias. Comencé desde el 2000 en los talleres de la AOP, donde me animé a dar clases.
¿En qué le ayudó el taiko, teniendo en cuenta que también canta? ¿Siempre ha estado ligado al arte?
Sí, a mí me gusta todo lo que es arte, música, baile nacional como extranjero. El taiko siempre fue una cultura que me atrajo mucho. Nunca tuve la oportunidad, es por eso que cuando vinieron de Japón, no lo pensé dos veces y entré a clases. Parece que funcionó porque he tenido la oportunidad de crear mis propios toques, coreografías.
¿Hay alguna diferencia entre enseñar a niños y adultos?
Enseñarles a niños y adultos es casi lo mismo porque el aprendizaje es un poco más exigente, porque hay que explicar detalle por detalle para llegar a la perfección. El joven lo capta mucho más rápido porque observa el movimiento del profesor y trata de imitarlo. Los adultos tenemos más problemas, más preocupaciones.
¿Qué beneficios tiene practicar el taiko?
Hay muchos. Por ejemplo, he tenido varias oportunidades de conversar con los padres de los niños y me contaban que sus hijos eran bien distraídos en el colegio, tenían problemas de atención a las clases. Con estos niños yo he tenido más cuidado para que se puedan concentrar más en lo que hacen. El taiko te brinda esa concentración porque debes estar pendiente a los toques de los demás, entonces es importante no perderse. A los cuatro meses, los padres vinieron contentos y me contaron que mejoraron en las notas debido a su concentración.
En cuanto a los jóvenes, igual. A los adultos les previene del Alzheimer, evita que tengas problemas de memoria, porque en el taiko si hacemos toques diestros y luego los hago con la izquierda, eso hace que uno utilice la otra mitad del cerebro que realmente pocos la usamos. Es más, al comienzo se siente un poco incómodo, pero poco a poco se hace el movimiento correcto.
¿Practicar taiko es como hacer artes marciales porque liberamos las fuerzas?
Claro, a botar las energías malas que tienes, desahogarte de esa manera. Sales de la clase totalmente relajado. Muy aparte de eso, es muy buen ejercicio, usa mucho movimiento de piernas, brazos, cuello.
Tengo el caso de alumnos que sufrían de bursitis (inflamación de la bursa, estructura en forma de bolsa, que se sitúa entre huesos, tendones y músculos). Tengo el caso de una alumna que sufría de hemiplejia y tenía paralizada la mitad del cuerpo y no podía levantar mucho el brazo, pero era una persona que le gustaba mucho el taiko y me preguntó si podía estar en la clase y le dije que sí. En cuatro meses ella levantó el brazo, lo que le llevó años en terapias, en cuatro meses ella salió contenta. Es reconfortante ver tanta mejora en los alumnos.