El pasado domingo 15 se llevó a cabo la ceremonia por los 25 años de Okinawa Kenjinkai de Santa Cruz, Bolivia, motivo por el cual el presidente de la Asociación Okinawense del Perú, Luis Takehara, viajó al vecino país con el fin de participar de la celebración.
En la ciudad de Santa Cruz, las instalaciones con las que cuentan los inmigrantes descendientes de okinawenses son variadas. Así, tenemos al Irei no to, en donde se rinde culto a los antepasados; el Museo de la Inmigración Okinawense a Bolivia; el Centro Cultural Japonés Boliviano; un colegio de idioma japonés y canchas múltiples techadas de fulbito, voleibol, entre otros. También resaltan los espacios de gateball y béisbol.
Al ser una inmigración reciente, la colonia okinawense de Santa Cruz cuenta con muchos issei entre sus miembros y, al vivir en un mismo espacio integrado con los descendientes, el desarrollo de la cultura y la conservación de las costumbres se desenvuelven en un máximo potencial en comparación con otros países de Sudamérica.