Cumpliendo con su objetivo de difundir las festividades tradicionales japonesas en forma vivencial, los alumnos de Ichigokai niños y jóvenes festejaron con mucha alegría y entusiasmo la última y tal vez la más esperada de las celebraciones el Tanabata.
En primer término bajo la dirección de sus profesores, prepararon bellos adornos de variados colores para decorar el árbol de bambú. Esta planta es elegida por su rápido crecimiento y en forma muy erguida, con la idea de que los deseos lleguen más rápido al dios de los cielos (Ten no Kamisama).
Seguidamente se dedicaron a escribir en los tankazu (coloridos papeles preparados para la ocasión), algunos pensando bastante, sus mas anhelados deseos. Desde los pequeños en su incipiente hiragana hasta los mayores que hicieron gala escribiendo en kanji.
Finalmente salieron al jardín, donde se encontraba el árbol de bambú decorados con bellos y multicolores adornos y colocaron los tankazu con la esperanza de que sus deseos sean cumplidos.
De esta manea concluyó esta esperada celebración con la participación de niños, jóvenes y profesores.