Este martes al mediodía se inaugura la nueva sede del Instituto Nacional de Rehabilitación «Adriana Rebaza Flores - Amistad Perú Japón» construida en el marco de la Cooperación No Rembolsable del Gobierno del Japón. El presidente de la República, Ollanta Humala, y el embajador del Japón, Masahiro Fukukawa en representación del gobierno japonés, encabezarán la ceremonia.
El proyecto de Construcción del INR «Adriana Rebaza Flores – Amistad Perú Japón», cuyas instalaciones ocupan 10,775 metros cuadrados del terreno del que fuera el Cuartel Tarapacá en el distrito limeño de Chorrillos, se ha implementado gracias a la donación de ¥ 2,015,000,000 (unos US$ 19.5 millones) y comprende la dotación de un importante lote de equipos especializados de última generación.
La institución que en su antiguo local situado en el Callao, realiza unas 35000 atenciones médicas anuales, y lleva a cabo unas 250000 terapias de rehabilitación de diversa índole, espera duplicar estas cifras en los cinco primeros años de funcionamiento en la nueva sede de Chorrillos. Sus servicios comprenderán la rehabilitación de las funciones mentales en 25 consultorios y ambientes de terapia de aprendizaje, comunicación, desarrollo psicomotor, deficiencia intelectual, y adaptación social. Asimismo, contará con adecuados ambientes para la rehabilitación de funciones motoras en 20 consultorios y áreas de terapia, así como un área de hospitalización con 115 camas y un centro quirúrgico con dos salas de operaciones entre otras instalaciones.
La aprobación de este proyecto por parte del Gobierno del Japón, se hizo tomando en consideración que contribuir a la rehabilitación de las personas afectadas por algún tipo de limitación física o mental es contribuir positivamente a su inclusión social y al progreso de sus familias y comunidades.
Proyecto solicitado
Se estima que las personas con algún tipo de discapacidad física o mental y que necesitan de un tratamiento especializado representan un 13,08 % (aproximadamente 3,7 millones de personas) de la población total del Perú. El gobierno peruano, como una política de bienestar social para eliminar la discriminación a las personas con discapacidad elaboró el Plan de Promoción de la Igualdad de Oportunidades sin Discriminación (2003 – 2007), y como plan sucesor ha instaurado el «Decenio de las Personas con Discapacidad en el Perú, 2007-2016» el cual busca fortalecer continuamente la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad. En este nuevo plan están planteadas la ampliación de servicios médicos de rehabilitación y la formación de especialistas.
El INR, objeto de la solicitud del presente proyecto, es el proveedor del servicio de rehabilitación a las personas con discapacidad, de máxima referencia en el Perú, que atiende a más de 30000 pacientes al año y, al mismo tiempo, ofrece el servicio de formación de los especialistas en rehabilitación en un trabajo coordinado con las distintas universidades. Sin embargo, pese a su importancia, su infraestructura, construida en 1936 como un hospital general presenta varios problemas estructurales que son inadecuados para un establecimiento proveedor del servicio de rehabilitación de personas con discapacidad. Además, el recinto no permite contar con el espacio suficiente y necesario para el reconocimiento y el tratamiento de los pacientes, no pudiendo cubrir adecuadamente la demanda (de acuerdo con datos propios, el INR sólo puede atender al 56% de las citas). Para solucionar esta situación, el Gobierno del Perú solicitó al Japón la implementación del Proyecto de Construcción de la Nueva Sede del Instituto Nacional de Rehabilitación «Dra. Adriana Rebaza Flores» en el marco de la Cooperación Financiera No Rembolsable del Japón.
En mérito a tal requerimiento, el Gobierno del Japón aceptó extender una donación de hasta 90 millones de yenes japoneses para la elaboración del diseño detallado del proyecto, y de hasta 1,925 millones de yenes para la construcción y el equipamiento del proyecto. La donación total correspondiente asciende a 2015 millones de yenes japoneses (aproximadamente US$ 19.5 millones). Los respectivos acuerdos bilaterales se suscribieron en febrero y noviembre de 2009.