Por Christian Hiyane Yzena
Su abuelo murió cuando visitaba a sus familiares en Hiroshima y lanzaron la bomba atómica. Su abuela, de ascendencia china, esperaba por él pero nunca regresó. Si alguna anécdota de su ojiichan tiene, fue su falta de presencia. Su ausencia. Conozcamos más de la increíble historia de la doctora Rosa Barrantes Takata (59), vocal del Tribunal Fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas desde hace 12 años e hincha acérrima de Alianza Lima.
Sus abuelos por parte materna fueron japoneses.
Mi abuelo materno, de parte de madre, es quien vino del Japón. Mi abuela, Catalina Tong Chiang, es nacida en el Perú y de origen chino. Su matrimonio era algo rarísimo y controvertido para la época. Él se llamaba Sengoro Takata, pero en la partida de bautizo de mi mamá figura como Ricardo Sengoro Takata. Era de Fukuoka. Mi abuelo vino a los quince años, fue criado en el Japón, (pero) viviendo en el Perú se mantuvo fiel a sus tradiciones.
¿Tiene algún recuerdo o anécdota de ellos?
Su ausencia nos marcó. A mi abuelo japonés no lo conocí, desapareció en la Segunda Guerra Mundial. Asumimos que murió en Hiroshima, el 6 de agosto de 1945. Era importador de loza inglesa y fue a Guayaquil a recoger su mercadería. Justo en ese momento Ecuador le declaró la guerra a Japón y empezó la persecución a los japoneses. Pasó de comerciante a prisionero de guerra y nunca más volvió. Desde Ecuador lo mandaron a un campo de concentración en Estados Unidos. Luego habría sido liberado por un intercambio de rehenes y enviado a Japón. Este ha sido un tema tabú en mi familia. Habría estado visitando a su familia cuando (pasó) lo de la bomba de Hiroshima. De allí no se supo más de él.
¿Y cómo salió adelante su abuela?
Trabajo. Fue una mujer bien preparada en lo que en esa época era costura, bordado. Se dedicó a coser. Con eso pudo ayudar a sus hijos. Y luego se casó con un peruano que hizo el papel de abuelo para mí.
En todo caso, ¿qué recuerdos tiene su mamá de él?
Mi mami recordaba haber aprendido danza japonesa de chica y haber acompañado a su papá a reuniones de la colonia. Ella era su hija mayor y eran muy unidos. Era su engreída. Recuerda que hablaba castellano con acento japonés y que no podía pronunciar la doble r. «Aroz» en lugar de «arroz» era la típica. A mi mami le parecía divertido.
SER NIKKEI
¿Qué significa ser nikkei?
Ser nikkei y haber nacido en el Perú hace que me sienta muy especial. Tengo la disciplina y el deseo de aprender, propio de nuestros ancestros, y la espontaneidad latina.
¿Cómo observa el desempeño de la colectividad? ¿Qué nos falta?
La colectividad está muy integrada al quehacer nacional, en todos los campos político, cultural, deportivo, científico y empresarial. En el plano de la colonia creo que estamos bien organizados, hay solidaridad, respeto, cultivan las tradiciones; pero si habría que sugerir algo sería relacionado a nuestra proyección en la comunidad, por ejemplo. Poco se sabe del momento negro que pasaron los japoneses cuando países como Perú y Ecuador le declararon la guerra a Japón por ser solidarios con Estados Unidos. Debe ser parte de la memoria colectiva para que no vuelva a suceder.
¿Alguna vez visitó Japón?
Sí. En 1985 cuando seguí una especialidad, un seminario de tributación de JICA, y 20 años después regresé como funcionaria, como secretaria general del Ministerio de la Producción.
¿Qué aspectos de la cultura japonesa le agradan?
Disciplina, valor, perseverancia, estoicismo.
¿Por qué cree que es necesario que los jóvenes descendientes deban de preservar los valores dejados por nuestros abuelos?
Porque como parte de descendiente de inmigrantes hay una cultura traída que debió adecuarse a la realidad peruana y latinoamericana, hay una transculturación. Somos por lo que fueron nuestros antepasados y lo que bebemos de lo peruano con sus misturas.
El sentimiento producido por el recuerdo, la transmisión boca a boca, debe estar latente, nuestros antepasados pasaron penurias para lograr su incorporación a la sociedad peruana y gracias a ellos somos lo que somos. Es una manera de agradecerles el legado.
No podemos dar la espalda al soporte que viene de atrás, sino perdemos personalidad y eso es lo último que debemos abandonar.
¿Tiene relación con alguna institución de la colectividad?
Sí, con el AFO (hoy Asociación Okinawense del Perú, AOP), a pesar de que no soy de Okinawa. Es por mi hijo que estudiaba en el colegio peruano alemán Weberwauer. Allí había dos chicos de descendencia okinawense que eran del AOP, y como eran amigos y aquí hay una colonia grande de okinawenses... la mayoría de mis amigos son de Okinawa. Mi hijo ha bailado eisa, el nihongo lo aprendió con profesores okinawenses.
TRIBUNAL FISCAL
¿Qué trabajo cumple en el Tribunal Fiscal del MEF?
Soy vocal del tribunal. Nosotros resolvemos las demandas de los contribuyentes cuando no están de acuerdo con los impuestos que las diferentes instituciones les pretenden cobrar: impuesto a la renta, IGV, impuesto a la alcabala, arbitrios municipales, Sencico, Senati. Todos los tributos de cualquier nivel de gobierno. La última instancia resolutora es el Tribunal Fiscal.
Perfil
• Nací en Pueblo Libre
• Mis padres son Graciela Takata Tong y Julio Barrantes Mejía
• Estudié la primaria y secundaria en el Colegio San Antonio de Padua.
• Seguí la carrera de Derecho en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Me especialicé en Derecho Tributario.
• Pienso continuar en la administración pública hasta que me toque la jubilación, dentro de tres años más.
• Tengo dos hijos: José Carlos Carcelén y Gabriel Carcelén.
• Me gusta la lectura y me divierto mucho yendo al gimnasio y bailando.
• Soy hincha del Alianza Lima a morir junto a mis dos hijos.
Trayectoria profesional
Barrantes Takata trabajó en la Embajada de la República Oriental de Alemania, Dirección General de Contribuciones (hoy Sunat) y el Congreso de la República, viendo temas especializados en ingresos fiscales. Fue gerente de la Cooperación Nacional de Desarrollo. Laboró en el sector privado cono asesora y desde hace doce años trabaja en el Tribunal Fiscal. Es docente, asimismo, de la Universidad del Pacífico y la Universidad Científica del Sur.