Por Ciria Chauca Falconí
Daniel Yino Oshiro, 26 años, biólogo e ingeniero industrial, habla de su experiencia profesional, familiar y sus aspiraciones para el Perú. Hincha de la U, además practica fútbol y béisbol.
¿Cómo obtuviste la beca para la maestría en USIL?
Por ser el primero entre los egresados de la Universidad San Ignacio de Loyola me hice acreedor de una beca para estudiar la maestría en USIL carrera de ciencias empresariales, durante dos años, es integral. Voy a comenzar a estudiar a fines de agosto.
¿Qué es la ingeniería industrial en el Perú?
En la Universidad San Ignacio de Loyola lo que básicamente nos enseñan de la carrera es a hacer negocios propios, y como carrera de ingeniería industrial te da bastante soporte lo que es la parte de gestión, todo lo que tiene que ver y lo que se necesita para hacer un negocio propio, la universidad te da las herramientas para poder desarrollar ese tipo de negocios.
¿Ya has decidido tener tu propia empresa?
Mi orientación desde que inicié la carrera fue tener un enfoque empresarial, de todas maneras necesito la experiencia laboral en el mercado para poder desarrollar todas las potencialidades requeridas.
¿Dónde trabajas?
Soy asistente de operaciones en la edición de hidrocarburos y químicos.
¿El Perú necesita un buen número de ingenieros industriales?
Sí, claro, por la forma cómo está creciendo, definitivamente. Ingeniería industrial tiene la capacidad de gestión, que es lo que más se necesita cuando el país está creciendo, como es nuestro país.
Creo que se va a necesitar mayor número, lo importante es que está creciendo.
Hace varios años yo ni siquiera pensaba vivir en el país, sin embargo, hoy ha cambiado y muchas de las personas simplemente deciden quedarse en el Perú porque el país está creciendo.
¿Por qué optaste por ingeniería industrial?
En realidad yo estudié biología en la Universidad Nacional Agraria La Molina, soy bachiller. Acabé la carrera, luego decidí estudiar ingeniería industrial, porque el desarrollo de la biología todavía está deficiente en el Perú, de hecho que tiene mucha potencialidad, pero consideré que la ingeniería industrial en el Perú iba a ser la herramienta que me permita coordinar ambas carreras para poder sacar algún beneficio.
¿Hiciste investigaciones en biología?
Sí, sí, trabajé en el Instituto Nacional de la Papa haciendo transgénicos en camote para Africa, después trabajé en un laboratorio de la universidad. Tengo investigaciones, pero no hay apoyo, hay que buscar recursos y tampoco la investigación es tan minuciosa como deben ser sobre todo por el recurso económico, porque se necesitan equipos especiales.
¿Siempre has ocupado los primeros lugares?
Sí.
¿En el colegio?
No, en el colegio no, acabé en el tercer puesto.
¿Dónde estudiaste?
En el colegio La Unión, soy de la promoción 2002.
¿Suelen reunirse?
Sí, aunque no todos, pero somos bastantes, además tenemos un equipo y jugamos casi todos los domingos.
¿Qué equipo?
Jugamos en AELU, por ANC.
¿Desde que saliste del colegio jugaste por ANC?
Toda mi vida jugué por ANC, fútbol y béisbol. Mi mamá fue presidenta de béisbol de ANC y bueno siempre he estado en ese club.
¿Cómo ves al Perú en lo que es el fútbol?
Bueno, como todo peruano, tengo las esperanzas de su llegada al Mundial Brasil 2014.
¿En algún momento quisiste ser beisbolista de profesión?
Sí, en un momento incluso pensé dedicar toda mi vida al béisbol, cuando era niño quise ser beisbolista profesional, pero al final no se pudo.
¿Tu familia mantiene tradiciones japonesas?
Sí, por ejemplo, tenemos butsudan, el gohan que mi obaachan cocina siempre, mi mamá prepara cocina criolla.
¿Ya sabes que tienes que llevar el butsudan?
Sí, es parte de la tradición de la familia.
¿Qué haces ante el butsudan?
Digamos que no es tan profunda mi participación, es bastante respetuosa y sencilla.
En agosto es el Obon.
Sí, ahí sí preparan gohan y la familia viene a la casa.
¿En casa se comunican en japonés?
Sí, utilizamos algunas palabras, decimos gomen, oyazumi, a veces itadakimasu, de hecho con el tiempo uno va perdiendo las palabras en idioma japonés, porque ya te acostumbras a cosas diferentes, por ejemplo, cuando estás en la universidad o en el trabajo, ya no utilizas esas palabras porque las personas no te entienden, el 80 por ciento de tu vida no es de tu casa, ya comienzas a dejar de lado esas palabras de tradición.
¿Qué es nikkei?
Para mí creo que va evolucionando con el tiempo. Se podría decir que nikkei antes era toda persona peruana con raíces japonesas, sin embargo, con el paso de los años, el nikkei ya ha evolucionado hacia una persona que tiene incorporado ciertas raíces peruana, que no está mal, de hecho, siempre uno trata de tomar lo mejor de los otros, en este caso los japoneses, tan correctas que son, han tomado de poco a poco lo mejor del Perú.
Se dice que la gastronomía nikkei está de moda.
Eso es un ejemplo bastante claro. Esta gastronomía nikkei, antes se podía entender como gastronomía japonesa traída al Perú, sin embargo, ahora es comida peruana modificada con la forma japonesa y ciertos sabores japoneses, sin embargo, mantiene el sabor peruano, que lo hace más delicioso.
¿Cuál es su apreciación de la APJ?
Me parece que una institución bastante importante, yo he estado siempre cerca porque vivo en San Felipe y de chiquito siempre he estado aquí, de hecho en AELU también, aquí he estudiado japonés...
¿Cuánto tiempo?
Un año. Además he hecho un montón de cosas. Conozco Nakachi desde que tenía seis años o menos. La APJ no sólo por su infraestructura es importante sino por todo lo que aporte. El crédito educativo es un ejemplo del aporte de la APJ.