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Experto explica profundidad de la historieta japonesa

Por Grace Gálvez Núñez

Recientemente la Real Academia de la Lengua Española decidió incorporar en su Diccionario el término manga. ¡Qué gran paso!, dirían algunos; sin embargo, la acepción que nos presentan es realmente decepcionante: «Género de cómic de origen japonés, de dibujos sencillos, en el que predominan los argumentos eróticos, violentos y fantásticos». ¿Es eso realmente el manga?

Ante esta situación, la comunidad internacional otaku y los expertos en el tema no demoraron en alzar su voz de protesta. «Es un auténtico insulto», señaló el director del Salón del Cómic de Barcelona, Carles Santamaria. «La definición (...) es errónea en el concepto y denigrante en la caracterización», sentenció.
 
Asimismo, se está generando toda una movida en las redes sociales para que todos puedan opinar al respecto. Incluso la especialista en manga y doctora en Historia del Cine, Laura Montero Plata, propuso una definición a la que ya muchos se han adherido: «Cómic japonés. Dibujado mayoritariamente en blanco y negro, este tipo de obra se caracteriza por su gran diversidad temática y estética».

Perú Shimpo decidió entonces conversar con el experto peruano en manga Paulo Rivas, quien actualmente es director de Perro Muerto Producciones, editorial que se dedica a publicar manga e historietas en general. Es autor de Khan, El Monje Guerrero y tiene más de 20 años de experiencia en el mercado nacional publicando sus obras. Sus referentes pertenecen al manga japonés, al coreano, a la historieta española, argentina, peruana y al comic americano.

¿Qué opina sobre la definición de manga en el DRAE?
Definitivamente se han ido al extremo, se nota que allí hay un prejuicio bastante fuerte de la Academia. Me sorprende que no hayan podido adoptar una postura un poco más neutral que es lo que mayormente hacen con los términos.

Para empezar considero errónea la primera palabra que dice comic porque en español la palabra es historieta. Quien hace una definición certera de historieta es Scott McCloud, autor americano, que dice «son imágenes yuxtapuestas ordenadas que buscan comunicar una historia y/o generar una respuesta estética en el espectador». Entonces, ¿por qué no se documentaron un poco más? ¿Por qué no empezaron en ese detalle de la palabra cómic?

El contenido que tiene el manga es mucho más extenso que esa definición. De hecho los contenidos son de todo tipo, desde cosas maravillosas hasta las muy profundas como las primeras obras de (Osamu) Tezuka hablando sobre toda la tragedia de Hiroshima y Nagasaki.

También tenemos a las historietas europeas tipo Maus, que incluso obtuvo un Pullitzer en su época. Estamos hablando de un material que no es todo popular. Es como decir que la música rock es todo escándalo y bulla. Solamente hay un paso para que empiecen a dar opinión en lo que debiera ser un diccionario de definiciones.

La acepción dice que son «dibujos sencillos»
Hay de todo un poco, porque así como hay arte muy estilizado, lo hay sencillo como el de Shin-chan que es un estilo recontrasencillo, tiene su construcción todo por detrás, pero el autor lo especificó para ser así de simple. Pero también hay extremos como la obra de Katsuhiro Otomo con su manga Akira, y me sorprende que esto esté sucediente en el mismo España, que fue el primer país que editó Akira en castellano y que lo promocionó y que gracias a ellos los conocemos en Latinoamérica. Es una complejidad de la perspectiva, de la construcción de personajes, del realismo, del detalle de cada personaje que es otro nivel. Y hay obras más complejas todavía. Lo de simplicidad no tiene base en lo absoluto.

¿Qué definición propondría?
Para empezar es erróneo incluir manga dentro del Diccionario de la Real Academia. Existen anglicismos, es cierto, el castellano y todos los idiomas están en evolución y es necesario adaptarse entre sí, pero en realidad preferiría que digan historieta estilo japonés.

Si de todas maneras el público insiste en utilizar manga, propondría que la definición sólo diga «historieta japonesa». No entiendo por qué debería haber más complejidad que eso, con cualquier otro detalle adicional ya están emitiendo un juicio y para eso en realidad tendrían que tener mucho más base.

¿Qué le dirías a la Academia y a los otaku?
¡En qué están pensado! (risas). A la comunidad (otaku) les diría que mantengan la calma, porque los expertos a la Academia esperemos que sepan lo que están haciendo. A ellos les pedimos que tengan un criterio más amplio, más abierto y más tolerante respecto al material, y de ser posible, que eviten juzgarlo, la idea es definirlo y la definición no puede contener ningún tipo de prejuicio.