Por Ciria Chauca
Jorge Toyama Miyagusuku, comparte la vida cotidiana de ser papá de Midori y Takeshi, mellizos.
Profesionalmente, es un experimentado y exitoso laboralista, socio del Estudio Miranda & Amado Abogados, y es profesor de derecho en Pontificia Universidad Católica del Perú.
¿Qué es ser papá?
Antes de comenzar la entrevista, quería comentarles que no suelo compartir mi vida privada. Esta entrevista la brindo porque es Perú Shimpo y lo solicitó Ciria Chauca, quien fue la primera persona que nos apoyó hace muchos años, cuando generosamente confió en César Uyeyama y yo, brindándonos un espacio para compartir el derecho al público de Perú Shimpo.
Ser papá es un regalo de Dios. Es un sentimiento único, solo cuando uno lo es puede sentir lo maravilloso que representan estas cuatro letras y un acento. Es también una responsabilidad para brindar a los hijos todo lo que necesitan (tiempo y amor).
¿Es mucho más grande ser papá de mellizos?
No. Es un doble regalo de Dios. Solamente cuando los dos quieren la atención al mismo tiempo o quieren hacer cosas distintas hay que tener miles de «estrategias».
¿Cómo fueron los primeros días al ser papá?, ¿cambió tu vida?
Sentía alegría pero mucho temor por la responsabilidad, felizmente la mamá y las obachan estaban allí. Solo un día los atendí toda la madrugada a ambos, una experiencia: terminaba con uno (leche-chanchito-limpiarle-leche-chanchito) y comenzaba con el otro y así hasta que amaneció. Cada vez que lo recuerdo, la emoción vuelve a pasar por el corazón.
Cambió tremendamente la vida. La familia es una etapa única en la vida.
¿Hay características claves para ser un papá ejemplar?
Creo que la lista es interminable. La primera es construir con tu esposa un hogar con mucho cariño y respeto, sin este ambiente los hijos no tendrán las condiciones mínimas para desarrollarse.
No soy un papá ejemplar, trato de darles tiempo, cariño, respeto y transmitir valores a los niños. Además, creo que debemos tratar de tener la mayor capacidad de desprendimiento a favor de los niños.
¿Ser papá es una gran responsabilidad?
Sin duda. Para empezar no puedes hablar malas palabras delante de los niños (risas). Todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos y el constante temor es si estamos haciendo todo lo necesario para ello.
¿Es un gran desafío?
Sin duda. Creo que es un desafío vitalicio, uno de los más importantes de toda tu vida.
¿Para tu hija y tu hijo eres un superhéroe?
Sí, aunque últimamente mi hijo me dice «debilucho» (risas). Creo que el día que dejemos ser sus superhéroes comenzará otra etapa de ellos, de independencia. Ahora con todos mis defectos soy lo máximo para ellos.
¿Te das tiempo para jugar con tus hijos?
Sí. Trato de ser lo más eficiente posible: estar muy temprano cuando se despiertan, llegar antes que se duerman, los fines de semana, una tarde libre o cortas vacaciones. Pero siempre siento que son insuficientes.
Cuando tienen fiestas, ¿vas con ellos?
Normalmente no voy, pues muchas fiestas se hacen en días de semana. Felizmente mi esposa puede estar con ellos.
¿Cuál es el significado del Día del Padre?
Un agradecimiento a mi papá, a mis abuelos.
¿Festejas el Día del Padre?
Por mis hijos, y para disfrutar de los momentos en familia. Siento que me falta mucho para ser buen padre.
Como hijo, ¿qué hacías en el Día del Padre?, ¿cómo ha sido la relación con tu papá?
Con los años uno agradece más, y es más consciente de todo el esfuerzo y amor que uno recibe. De niño los abrazos que le daba, de adolescente las exigencias que tenía y ahora de eterno agradecimiento.
Una admiración y agradecimiento pues mi papá y mi mamá sacaron adelante a cuatro hijos en difíciles condiciones.
¿Ser papá nikkei tiene alguna particularidad?
Transmitir y compartir los valores de nuestros padres y abuelos: humildad, trabajo, solidaridad, respeto, constancia y optimismo.
¿Qué les dices a los papás?
Disfruten mucho el tiempo con sus hijos, y compartan todos sus valores. El reto es que sean mil veces mejores personas que nosotros.