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Japón dice a G-7 que yen fuerte lastima su economía

La apreciación del yen y la caída de los precios de las acciones representan un riesgo para la economía japonesa, dijo ayer el ministro de Finanzas, Jun Azumi, a sus pares del G-7, dando a entender que Japón está preparado para intervenir y controlar su moneda con o sin la aprobación del grupo.

Azumi habló a periodistas tras una conferencia telefónica de emergencia celebrada con los otros jefes de finanzas del Grupo de los Siete dedicada a la crisis de deuda de la zona euro, mientras crece la alarma por la amenaza que significan para la economía global las disputas dentro del bloque de 17 países.

«Yo dije que tenemos la sensación de una crisis porque la acelerada apreciación del yen desde la semana pasada ha llevado al mercado bursátil (...) a tocar un nuevo mínimo (...) justo cuando la situación de Japón estaba mejorando», explicó el ministro.

El yen se apreció la semana pasada a 78.05 unidades por dólar desde 79.66 una semana antes. La moneda ha actuado como refugio seguro para los inversores durante la crisis de deuda en la zona euro, aunque sigue por debajo de un máximo alcanzado en octubre último a 75.31 unidades por dólar.

En cambio, la preocupación sobre la zona euro y su impacto en la economía global ha provocado una caída en las acciones. El lunes, el índice bursátil japonés Topix se derrumbó a un mínimo de 28 años.

El G-7 intervino conjuntamente en marzo del 2011 para contrarrestar una rápida apreciación del yen apenas días después de que el país fuera sacudido por un poderoso terremoto y un posterior tsunami.

Pero después de ese inusual acto de solidaridad, Japón tuvo inconvenientes para que el resto del grupo comprendiera sus esfuerzos para limitar una apreciación del yen que mayormente refleja las tensiones del mercado causadas por la crisis de la zona euro y las medidas de política monetaria de Estados Unidos.