El primer ministro de Japón Yoshihiko Noda reemplazó a cinco ministros de su gabinete ayer, esperando suavizar el camino para un acuerdo con la oposición para duplicar los ingresos impositivos, pese a los roces dentro del partido gobernante por el plan.
Al remover a los ministros, a quienes la oposición ha criticado por no desempeñarse apropiadamente, Noda espera persuadir a la agrupación más importante de la oposición, el Partido Liberal Demócrata, de respaldar un paquete de reformas impositivas que incluyen un aumento a los gravámenes a las ventas.
Noda necesita el apoyo de la oposición para lograr la aprobación de sus proyectos en un Parlamento dividido. Los cambios afectarán al ministerio de Defensa, Transporte, Agricultura, Bancos y Justicia
El aumento en el impuesto a las ventas, que lo llevaría a un 10 por ciento al 2015 desde el actual cinco por ciento, es visto como una parte clave de los esfuerzos por reducir la deuda pública de Japón.
La deuda excede el valor de dos años de la producción económica, la más alta entre las naciones industrializadas. La agencia calificadora Fitch recortó su nota crediticia para el país el mes pasado citando los pocos progresos en bajar los crecientes costos sociales.
«Esta reestructuración es para fortalecer el gabinete y asegurar que el Gobierno pueda lograr progresos en varias de sus diferentes políticas, incluyendo las reformas impositivas y políticas de bienestar social», explicó Noda.
«No puedo permitir que este proyecto sea descartado. Haré mi mejor esfuerzo para asegurar que este proyectos sea aprobado», añadió.