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«La vida es un eterno gambate»

Por Alejandro Yoshioka

Desde la década de los ‘80 Japón fue un punto de escape para muchos peruanos que huían de la crisis económica. De esta forma una oleada de compatriotas cruzó el Pacífico en busca de un mejor futuro. En este contexto encontramos a Luis Endo, el protagonista de Gambate, la novela del periodista, exdekasegi y gambatero Luis Fernando Arriola Ayala.

«Endo, ¿sabes gambatear?» es como inicia la novela de Arriola, que a lo largo de las más de doscientas páginas desvela como un peruano sobrevive sin hacer mal a nadie, en otras palabras, gambatea.

A continuación la entrevista con el escritor que tras seis años en Japón nos presenta el mundo de los gambateros.

¿De qué trata Gambate?
Gambate transcurre en Perú y Japón. El personaje principal viaja a Japón comprando un nombre (Luis Endo). Viaja para cumplir una promesa a su padre que es viajar para juntar dinero y seguir sus estudios universitarios. El personaje se va pensando en quedarse unos pocos años, pero Japón siempre exige las deudas y es como una deuda que no sabes cuándo la vas a terminar de pagar. Al final Luis Endo se queda unos seis años y toma la decisión de regresar al Perú después de haber pasado hartas peripecias para sobrevivir.

¿El libro está basado en experiencias propias o es ficción?
Está basado en muchas cosas que he vivido, he visto y he escuchado, porque Japón es un mundo de aventuras. Me fui muy joven como el personaje, pasé muchas cosas, viví muchas cosas y conversé con muchos peruanos trabajando de todo.

¿Por qué lleva como título Gambate?
Lo curioso de la palabra gambate es que al final tiene diferentes acepciones que se van tomando en la práctica. Al principio gambatear es robar para sobrevivir, pero el mismo personaje se da cuenta que gambatear es una forma de regresar a Perú sin ser deportado y con dinero bien ganado, ese es el verdadero gambatero, quien se saca la mugre para ganar dinero sin hacer una maldad a nadie y regresar con la frente bien en alto.

¿Te consideras gambatero?
Sí, soy un gambatero y conozco a muchos peruanos gambateros y que siguen gambateando, porque la vida es un eterno gambate. Incluso en Perú, porque cuando regresé me costó mucho adaptarme de nuevo. La mayoría de peruanos que regresa pone su negocio. En mi caso fui uno de los locos que no quiso poner un negocio e invertí gran parte del dinero que traje en mis estudios en la PUCP donde estudié. Yo dejé la universidad para irme a Japón completando solo un ciclo y cuando decía que regresaba a Perú para completar mis estudios la gente me decía que estaba loco porque me faltaban nueve ciclos. No me arrepiento, me gusta la profesión que estudié y lo volvería a hacer. Retomar mis estudios fue mi propio gambate y fue en la universidad donde retomé la literatura y comenzó el interés de plasmar todas estas vivencias, contarlas con toda la pasión que se pueda. Contar todas las vivencias de este mundo duro, que tiene sus cosas buenas y que son una lección, porque hasta la más honda tristeza te ayuda a sobrevivir y pensar que tan duro me han dado que ya nada me puede golpear tanto.

¿De qué forma te golpeó Japón?
Es que Japón es una nostalgia eterna, mi hermano también estaba en Japón pero vivíamos en ciudades distintas. Se sentía una eterna nostalgia, es estar solo, obviamente tenía amigos, pero no dejaba de sentir esa nostalgia, porque a veces tu mundo se encierra en los muros de las fábricas.

¿Por qué decidiste contar todas estas experiencias?
Porque quiero que todos sepan lo que los peruanos hemos vivido en Japón, lo bueno y lo malo. Debe quedar en la memoria de todos estas vivencias, porque es una década de gran confluencia de peruanos que han vivido miles de cosas. Hay peruanos que quizá no conozcan cosas que están en el libro, como el tema de las visas falsas, porque todos hemos vivido en burbujas. Lamentablemente no hay mucha literatura sobre peruanos que han vivido en Japón, lo último ha sido lo del maestro Augusto Higa con Japón no da dos oportunidades que es una gran crónica.

¿Qué tal te pareció el libro?
Es excelente, lo he leído muchas veces y es un libro muy sentido, muy fuerte porque por un lado te da pena como se quiebra, porque sus nervios se destrozan por esta paranoia que siente asumiendo que lo acosan y no lo dejan dormir. Además es un nisei que está en un dilema de identidad. A mí me fascina su sinceridad para contar que Japón no da dos oportunidades.

¿Qué te llevó a Japón y qué te trajo de vuelta?
Fue no poder pagar la universidad, entré a la universidad en el 92 para estudiar Historia en la Católica, pero el país estaba en crisis y mi padre enfermo, entonces fue una decisión que ni la pensé, la razón queda de lado y todo era puro corazón. Justo mi hermano había viajado a Japón con un nombre falso y me dijo que vaya con él, dejé la universidad y me quedé más de lo debido. Lo que me animó a regresar fue que estaba cansado, te soy sincero, ser obrero tantos años es algo que te va demoliendo. Fue nadar en contra de la corriente y cuestionarme «si decidí sobrevivir a Japón seis años y ahorré dinero. ¿Mi felicidad es seguir ahorrando dinero?» yo me di cuenta que no era feliz y vine a cumplir una promesa. A empezar mi propio gambate en Perú.

¿Tienes otros proyectos sobre Japón?
Mi motivación es Japón, surgió así cuando regresé a Perú y siempre surgen cosas, ideas e imágenes sobre Japón. Este año voy a terminar ocho cuentos que tratan también sobre Japón, que son personajes que viven en Japón y uno es sobre una nikkei durante el terremoto ocurrido en Pisco.

En tu blog hay adelantos de El Cónsul de Nagoya.
Es un proyecto, primero escribí un cuento que se llama Ajuste de cuentas, ahí se avisora al Cónsul de Nagoya que es un personaje que existió y que ponía las visas falsas en Nagoya, con lo que pasabas de ser de un ilegal a tener visa por un año o tres años. El personaje es muy rico, hizo mucho dinero en Japón. Al darme cuenta que es un personaje muy interesante lo estoy trasladando a novela, descubrir cómo hizo las visas falsas, un detalle tan simple que lo hizo millonario. Fue quizá uno de los personajes más ricos de Japón.

¿Conociste al Cónsul de Nagoya?
Sí, lo conocí, pero lo que estoy escribiendo es pura ficción. Espero terminar esta novela el otro año.

¿Con qué te quedas de Japón?
Yo de japonés no tengo nada, pero el haber interiorizado tanto a Japón me ha marcado. Dejé Japón hace muchos años y sigo pensando en Japón y es algo que va a perdurar en mi vida.

¿Te gustaría regresar?
Me gustaría, algún día regresaré, pero cada ficción, libro o cuento es como viajar a Japón, así que son viajes constantes.

Gambate
Gambate es una novela que muestra la historia de un peruano que compra su identidad para viajar a Japón. En una tierra lejana a la suya decide gambatear para sobrevivir, y al igual que otros peruanos en su condición vive el día a día haciendo de todo por no dejarse vencer por Japón y cumplir sus metas.

Luis Endo es el protagonista de esta historia de enamoramiento y supervivencia. Nos muestra el mundo de los peruanos ilegales, siempre cautelosos de la temida «Migra», que se rompen el lomo por ahorrar una buena cantidad de yenes y conviven entre contratistas, mafia y una serie de inmigrantes de distintas nacionalidades que han encontrado en Japón el paraíso para hacer sus sueños realidad.

Endo, demuestra que es un peruano que trabaja duro, pero que sobretodo se enamora. Su transcurrir en Japón va de la mano con sus relaciones amorosas, que no son pocas. Por amor sufre, es perseguido por la mafia, encuentra refugio, hace que su vida en Japón sea más llevadera, pero quizá lo más importante hace que no pierda el rumbo de una promesa.

El libro cautiva la atención del lector con la picardía de los peruanos que buscan cómo sacarle la vuelta a cuanta restricción puedan tener. También nos presenta un mundo sumido en la nostalgia, que encuentra en el dinero el aliciente para seguir, para disfrutar y para hacer valedero tanto sacrificio. Endo sufre, pero también se deja atrapar por los personajes de la noche, por musas asiáticas que parecieran tener el mismo efecto en él que Calipso lo tuvo con Odiseo.

Así, entre fábricas, amigos, cervezas, encuentros amorosos, snaks, familia, cuestionamientos personales y sueños por cumplir, Luis Endo demuestra que es un gambatero, al igual que miles de peruanos que siguen trabajando lejos de su tierra.

Dato
El libro de Luis Arriola lo puede encontrar en las principales librerías y en la web www.librosperuanos.com o se puede comunicar con el escritor a través de su blog: http://gambatero.blog.terra.com.pe/