Por Rubén Kanagusuku
Con una lucidez extraordinaria, Zenson Nakahodo (104) nos recibe en su casa de Huachipa para relatarnos la historia que lo trajo al Perú. Con más de un siglo de edad, es el mayor de los issei de origen okinawense. La vida al aire libre y su afición por los gallos de pelea lo mantienen activo y en excelente condición física. El pasado martes recibió la visita de las damas de Okinawa Fujinkai invitándolo al keirokai y homenaje a los koreisha que se realizará este 2 de junio en el auditorio Junji Nishime de la AOP en Ate Vitarte.
¿Cuando nació?
Meiji 42 (1909), ya muchos años (risas)
¿De qué parte de Okinawa vino usted?
De Gushikawa Shi, Aza Kamichi (Hoy Uruma).
¿En que año llegó al Perú?
Llegué en 1930. Vinimos a trabajar en las haciendas
¿En qué hacienda trabajó?
En Huaral, la hacienda «La Huaca»
¿Qué tipo de trabajo hacía?
Era un lugar donde sembraban algodón.
¿Cuánto tiempo trabajó?
Cerca de 10 años trabajé a Huaral
¿Tiene hermanos?
Sí, tengo una hermana de 100 años que vive en Okinawa, es menor. Mis demás hermanos ya fallecieron, muchos en la guerra.
¿Y cuándo llegó a Huachipa?
En 1945 o 46, no recuerdo muy bien.
¿Cuál es la dieta que lleva aquí en el Perú?
Cualquier cosa me gusta. Como bastante verduras y sashimi de bonito.
¿Cómo es un día en su vida diaria?
Me despierto a eso de las 8:00 a.m., bajo de mi cuarto y hago mi rutina diaria criando a mis gallos, a las 11:00 a.m. como mi asaban, descanso hasta las 2:00 p.m. y subo a mi cuarto, bajo a las 5:00 p.m. a tomar lonche y vuelvo a mi cuarto a ver televisión.
¿Cuántos gallos tiene ahora?
Ahora, seis gallos. Antes tenía casi 200. Ya de viejo no se puede criar (risas).
¿Desde qué año se dedica a los gallos usted?
Desde que estaba en Huaral, hace más de 60 años.
La descendencia de Zenson Nakahodo
En sus 104 años de vida, la descendencia del señor Zenson Nakahodo se extiende hasta los gosei (quinta generación). Su esposa Mine Nakahodo falleció hace unos años atrás al igual que uno de sus hijos. En la actualidad son diez hijos: Elena, Tsuko, Nelly, Yoshiko, Nori, Kiku, Tsuki, Yenko, Chuta y Julia. Sus nietos suman 30: Satomi, Koichi, Eli, Mine, Nancy, Jenny, Asae, Kenny, Yasu, Yuye, Sae, Sayuri, Toño, Rocio, Arturo, Verónica, Franco, Connie, Romy, Karen, Grey, Gisell, Jackie, Jason, Shelly, Kenny, Giovanna, Jesicca, Natty y Mónica. La mayoría de sus bisnietos han nacido en el Japón y son pocos los que quedan en Lima. Su tataranieto se llama Yuki y viven en el Japón.